miércoles, julio 05, 2006

Llego tempano al bar. A las seis, tal como habíamos quedado. Por supuesto que él llegó media hora tarde. Me pregunto una vez más cómo puedo ser tan pelotuda como para pensar que va a llegar a tiempo. Odio esperar, soy la persona más impaciente del mundo. En el colegio siempre em retaron por entregar sin revisar. Odio revisar, yo escribo y después me da fiaca volver a leer todo, o sea, que asuma su trabajo el señor profesor y corrija.
Cuando llegó se fue directo a baño. Mientras estaba ahí metieron dos g0les. Todo el bar festejaba, yo estaba de espaldas al televisor y me sentía una susana, todos me miraban a mí, mientras leía los apuntes de la facultad. Cuando volvió y se sentó discutimos un poco y después me salió de lo más bajo de miser una sensación de que pobrecito e stan vulnerable y lo abracé y el chico de la mesa del lado nos miraba como curioso.