lunes, abril 30, 2007

Monkey gone to heaven

Una vez más, antes de salir de casa tomé agua destilada en vez de agua mineral. Me subí al ascensor junto con la viejita del 6º A, que es una señora de unos ochenta y cinco años que vive con la hija, ambas solteras. Durante el tramo que va del sexto al quinto piso la viejita me miró de arriba a abajo. Del quinto al tercero me agarró una mano y me dijo que le gustaba mucho mi color de uñas. Del tercero hasta la planta baja me acomodó el cuello de la campera mientras me decía "abrigate que hace frío, nena". Después la quise dejar pasar a ella primero y cerrar las puertas del ascensor. Pero la señora se negó y me dijo: "andá, andá que se te hace tarde. Yo me ocupo de esto. Vos dejá que yo me ocupo."

El relato de una ruptura según un portero podría ser algo así: "Parecía buen muchacho este chico que venía a buscarla acá todos los sábados. A veces llegaba en auto, otras a pie. Recuerdo que una vez trajo un ramo de flores. A mí siempre me saludaba y me preguntaba cómo había salido Racing. Y bueno, de repente un día dejó de venir. Y al mes apareció otro que la pasaba a buscar con un auto bordó y la esperaba apoyado contra la puerta trasera."

Me puse nostálgica cortando un zapallo. El amor es así. El amor no es así. No basta con que la primera impresión sea buena, después hay que cuidar que no se apague la llama, la flama, la flema. Yo cuando no me podía decidir entre mis dos candidatos los cité a ambos en un bar de Avenida de Mayo y les pedí que me dijeran las razones por las cuales debía elegir a uno u otro. Cada uno enumeró sus habilidades, logros, metas profesionales y un inventario de sus ex parejas con la lista de motivos y detalles de la separación. Hubo debate por cuarenta y cinco minutos. Se oyeron frases de todo tipo: "yo ya estoy recibido", "yo sé mas de libros", "a mí por lo menos no me gusta el cine pochoclero", "vos todavía vivís con tus viejos", etc. Al final tomé una decisión (unánime, por supuesto). Al ganador lo llevé a pasear por San Telmo. Al perdedor lo dejamos en el Tortoni y le hicimos pagar la cuenta.

Hay gente que les pone Groucho y Harpo a sus peces y gente que, como yo, les pone Magarita y Gervasio, incluso si son dos machos. Igual es inofensivo. Peor es la gente que le pone nombre de mascota a sus hijos.

domingo, abril 29, 2007

Principio del tercero excluido

Qué feo cuando estás en un boliche con una persona (A) y llega otra a la que vos no conocés (B) y se ponen a hablar entre ellas pero hay tanto ruido que vos (C) no escuchás nada y quedás completamente afuera de la charla. Las opciones ante esta situación se dividen entre: 1) mirar para otro lado con cara de aburrida para que A y B dejen de hablar rápido. 2) hacer de cuenta que escuchás lo que están diciendo e ir alternando entre poner cara de interesada y reirte a carcajadas de algo que parecería ser gracioso. 3) retirarte con estilo de ese espacio en el cual tu presencia no es solicitada.

sábado, abril 28, 2007

Seems like old times

Estaba mirando unas fotos de Santi que tengo guardadas en la famosa carpeta "mis documentos". Sí, sí: estoy sufriendo una regresión a la adolescencia. En eso apareció una foto colada que me puso la piel de gallina por lo bizarra que era. Resulta que ayer me llamó mi ex para contarme que había fallecido su abuelo. Hacía meses que no hablábamos. Él por orgulloso y yo porque ya no quería lastimarlo más. Igual siempre me sentí impulsada a levantar el tubo y decirle cuánto lo quise, para que le quede claro y para que no piense que soy una bruja pero, por sobre todas las cosas, para fantasear con que nunca pero nunca va a encontrar otra igual.

La foto en cuestión había sido photoshopeada por mí y en ella aparecíamos Martín y yo abrazados en una playa de Acapulco (?) y su abuelo volando en el cielo sentado en una silla mágica. En el momento era gracioso. Ahora es tenebroso. La cerré rápidamente. Después seguí mirando fotos de Santi. Habré estado como quince minutos hasta que apareció LA foto. Sí, la foto que le da cabida a tu peor rival: su mejor amiga*. Y no estoy hablando de la ex novia, porque vieron que con las ex parejas pasa eso de que compartís todo y de golpe pasás a ser una más en el baúl de recuerdos. Y después a lo mejor te cruzás en el colectivo con esa persona a la que diste tu vida por dos años y ni la saludás, como pasa en "El amor: primera parte". Pero la mejor amiga ocupa otro lugar: es la conchuda que guarda sus mejores recuerdos, que estuvo ahí cuando él estaba triste, que lo escuchó relatar una y otra vez esa ruptura mientras le corría el pelo de la cara y le daba carilinas. Es la que se puede poner en pedo tranquilamente porque sabe que si él esta ahí va a llevarla a su casa y llora mientras le cuenta sus dilemas y le pide que la abrace.

Bueno, me fui a la mierda. Cuestión que cerré las fotos y me puse a ver "Paris, Texas". Pero la cabeza me maquinaba... ¿cuándo me volví tan celosa? Y ¿por qué? Se supone que a partir de ahora las relaciones van a ser distintas, no esa cosa pegote-enferma que tenía con Martín. Y es raro porque yo ya atravesé mi período solitario. Superé la prueba de fuego. Pensé que nunca lo iba a lograr porque después de una relación larga uno se desacostumbra a estar solo, a no tener a nadie a quien contarle las pelotudeces que te pasan a diario y que a ninguna otra persona pueden importarle. Y la sensación es insoportable. Yo, por ejemplo, cuando me pongo nerviosa o me deprimo bajo de peso hasta volverme un fideo. Pero después te hacés más fuerte y llegás a sentirte todopoderoso como un personaje de "La guerra de las galaxias" o como Natalie Portman en " V de Vendetta". Cuando era chica tenía un libro que se llamaba "Estar solo" y formaba parte de una colección que también incluía "Ser feliz" y "Un amigo". Era el libro más lindo del mundo. Había sido publicado en el '75 pero no era de acá, era sueco. Decía:

Estar solo
puede significar muchas cosas distintas.
Puede ser lindo
como cuando estás sentado
en tu rincón favorito
con un libro nuevo.
O cuando salís a dar un paseo
y te ponés a pensar
en algo que querés entender.
Pero a veces
aunque te rodee la gente
podés estar solo.
Cuando nadie sabe quién sos
o nadie te presta atención.
En ese momento
sentís la soledad
como una habitación vacía dentro de vos
una habitación silenciosa y fría.


Y así seguía. Con su simpleza. Con sus dibujitos. Con su mensaje dirigido a una nena de ocho años y también a una persona de ochenta. Bueno, me puse sensible. "Me puse cachonda". No, mentira, ese es un chiste que tenemos con mis amigas. Eso y repetir "Je-n-ny" a lo Forrest Gump cada dos minutos. Pero ¿qué tiene que ver todo esto? Nada. Y lo que voy a decir ahora tampoco: no soporto al novio de una de mis mejores amigas. Es de los típicos pibes que ven a un bebé y se ponen a hablar como si tuvieran un año y se super emocionan y gritan "ooohhh", "ahhhhh", "uhhh"... Dios. Pero bueno, no quiero terminar este post con tantos comentarios mala onda. Así que hablando de ondas y de aceitunas en vinagre, mejor cito una frase escuchada al pasar de la boca de mi vieja que, mientras hablaba con una compañera de inglés de veinte años, le decía: "pero si te gusta, ¿por qué no hacés nada? Tirale una onda, Gaby, tirale una onda".

*Update: Acabo de cruzarme con su mejor amiga en la esquina de mi casa. ¡Mis poderes telepáticos me están matando! Igual no me importa porque justo en ese momento pasó un chabón y me dijo un piropo.

Yes I'm lonely

Seems like old times, having you to walk with
Seems like old times, having you to talk with
And it's still a thrill just to have my arms around you
Still the thrill that it was the day I found you.

Just like old times, staying up for hours
Making dreams come true, doing things we used to do
Seems like old times being here with you
Being here with you.


viernes, abril 27, 2007

Eco

Yo sin embargo siento que estás acá
desafiando las leyes del tiempo y de la distancia...

Lista urgente de cosas para que me mande:

el hombre que confundió a su mujer con un sombrero - poemas de james laughlin - poemas de anne sexton - el compendio de O. - i remember (s) - the big book of hell - caramelos rolo's - golosinas del barrio chino - the onion - granos de café.

*Creo que uno de mis profesores es el mismísimo doctor Simi.
*Tengo un recordatorio en mi celular que dice: "Invitá a tus padres a comer".

miércoles, abril 25, 2007

El último café

Siempre es bueno recibir un mail de Alan para alegrarme el día con frases como éstas:
- hola pequeña mosca del desierto.
- proximamente estaremos grabando asi que ya te llegara algo de buena musica cordobesa... bah, musica... bah, buena... bah...... cordobesa.
- nota al margen: se me puso desierta la mente por unos segundos... posta, me quede como perdido mirando a la nada... fue muy.... especial.
- nota mental: no hacer mas comentarios de drogon.
- nota del autor: se pueden poner tres notas asi seguidas?? que dilema...

-espero nos veamos pronto mmkaaay?? no vas a heroes...? nosotros ya compramos la entrada pero todavia no nos llegó... creo que fuimos timados por la cadena ticketek... otra vez...
-bueno che un beso en el limbo (que ahora al parecer no existe mas viste??) y nos vemos.


Maldigo la manía de llegar siempre tarde a clase. Eso y olvidarme la billetera cada vez que salgo porque después tengo que andar mendigando plata y quedo mal. No sé, hace poco me pasó de olvidarme la billetera cuando fui a Puán y no conocía a nadie. Tuve que pedirle unas moneditas a un profesor y me sentí como el culo. También me pasó de salir con alguien y hacerme la "dejá, hoy invito yo" y después darme cuenta de que no tenía un mango. En fin, siempre fui de esas nenas que se olvidan el sweater en el banco y la campera en el campo de deportes. También fui bastante deforme por lo que me cuenta mi madre, que solía decirle a mi papá "nos vino falladita" porque llegué a usar aparatos, plantillas y anteojos al mismo tiempo. Encima usaba aparatos movibles y los guaradaba todos babeados en una cajita fucsia fluorescente. En los pies me querían poner zapatillas ortopédicas pero yo me negué. También iba al psicólogo porque era hiperquinética. En fin, tenía todos los problemas. Claro que ya están superados.

Hoy me acordé dos cosas de T: 1) que no sabía lo que era un chizito (me refiero a la comida, malpensados) y 2) que una vez me contó lo que era un Dive bar y yo interpreté que era un lugar de mala muerte donde la gente iba a emborracharse y olvidar sus penas(que de hecho lo es) pero en el que también había una pecera gigante en medio del local donde la gente podía bucear. No sé por qué pensé semejante ridiculez. Encima después esparcí el rumor entre varias personas. Así que si conocen a alguien que cree que un Dive bar es eso, ya saben de dónde lo sacó.

Hoy mientras viajaba en el subte a la mañana pensaba en cómo me gusta la mezcla de perfumes que se arma en el ambiente. Después me bajé en Catedral y vi a un hombre sentado en el baúl de un auto con una pala naranja en la mano y una sola bota puesta. Fue medio raro. Ah, y además me picó un mosquito en el párpado. Sí, de repente vino volando una cosa negra hacia mi ojo y llegué a cerrarlo justo a tiempo. También vi a un tipo de unos cuarenta años atándose los cordones y me despertó ua especie de cariño maternal que casi me impulsa a abrazarlo. Por suerte no lo hice; hubiera sido una forma muy rara de empezar el día. Igual ya tuve suficiente con mi jefe (que tiene 50 pirulos) y cayó hoy en la redacción con un pañuelo stone. Yo no podía contener la risa.

En el camino de vuelta veía escuchando un compilado del año del pedo que caché at random antes de salir de casa. Puse el primer tema y empezó a sonar "El último café" cantado por Julio Sosa. Jamás pensé que me iba a encontrar con esa canción en un día como hoy. La tenía archivada en mi memoria. Por favor, qué melanco que me puse. Encima justo se subió un flaco bastante lindo en el momento en que sonaba: Recuerdo tu desdén, te evoco sin razón, te escucho sin que estés. "Lo nuestro terminó", dijiste en un adiós de azúcar y de hiel... Y yo, que tenía el asiento de al lado libre, pensé: "si se sienta acá soy... soy... ¡una diosa del universo!" Sí, admito que se me ocurrió esa idiotez. Después me sentí mal porque no soy capaz de formular oraciones inteligentes sin premeditación y me salen frases sumamente pedorras por instinto. Obviamente el flaco no se sentó al lado mío, así que no sólo soy una boluda sino que tampoco soy una "diosa del universo."

martes, abril 24, 2007

But who knows when or where

¿Elogios o no logios?

-De mi profesora de danza: "Ana, girás como una conchuda."
-De Sofía: "Ana sos una puta."

*A todo esto a Sofía la llamó mi amigo Eugenio porque marcó el número de su agenda que decía "Sofi" y, en vez de llamar a su prima, la llamó a mi amiga por error. Igual creo que Sofía es la única persona en el mundo que casualmente también tiene un primo que se llama Eugenio. Hablaron como diez minutos con las identidades cruzadas.

*Me gustaría tener una caja en donde guardar en estuches los olores de las personas que tengo lejos para sacarlos de vez en cuando
y hacer de cuenta que están cerca.

lunes, abril 23, 2007

Bolero falaz

Amigos son los que te mandan esto por mail y no alguna presentación de power point de morondanga:

ALVY'S VOICE-OVER
After that it got pretty late. And we both hadda go, but it was great seeing Annie again, right? I realized what a terrific person she was and-and how much fun it was just knowing her and I-I thought of that old joke, you know, this-this-this guy goes to a psychiatrist and says, "Doc, uh, my brother's crazy. He thinks he's a chicken." And, uh, the doctor says, "Well, why don't you turn him in?" And the guy says, "I would, but I need the eggs." Well, I guess that's pretty much how I feel about relationships. You know, they're totally irrational and crazy and absurd and ... but, uh, I guess we keep goin' through it because, uh, most of us need the eggs.

¿Por qué tanta sabiduría en esa frase? Igual me preocupa esto de ver Annie Hall tan seguido. Onda, yo quiero ser el personaje de Annie, no el de Woody Allen.



Ooootro tema: también me preocupa un poco que en el subte me desconcentro terriblemente cada vez que aparece esta publicidad. Yo quiero uno así para mí, ¿es mucho pedir? (obviamente no me refiero al perfume). Ayer estaba pensando en lo importante que es, además de que el hombre con el que una sale pueda tocar algún insturmento, que le guste el arte en alguna de sus formas, que se bañe y que tenga poder de decisión... (me fui de tema), bueno, lo importante que es, como decía antes, que pueda hablar de Los Simpson. Pero ojo, eh, que todos tenemos en nuestro grupo de amigos a algún personaje que relaciona absolutamente todo en la vida con capítulos de Los Simpson, se sabe los diálogos de memoria y habla al menos tres veces por día imitando la voz de Homero. Eso no me gustaría en mi hombre. Pero sí que haya visto el 85% de los capítulos y que pueda establecer paralelismos con la vida real de tanto en tanto.

Ayer, también, me acordaba de cuando mi ex novio puso en su curriculum vitae "venta de indumentaria y artículos deportivos" cuando en realidad se estaba refiriendo a la época en que juntaba las pelotitas de golf que se caían al lago cuando se iba de vacaciones y después las vendía a los vecinos. Todo esto me lo acordé en medio de una cena que resultó ser un plomo en la casa de S. Pensamos que no había nadie en el departamento pero no: estaba la novia de Matías con sus amigas básicas. Sí, esa es la palabra: básicas. Aquellas mujeres que son como las remeras que te venden en las casas de ropa para que combinen con cualquier pantalón. Y peor aún, en este caso se trataba de las básicas blancas. Porque una puede ser básica pero violeta, ponele, que tiene un poco más de onda. Pero no. Bueno, ahí me encontraba yo (remera rayada multicolor) en medio de un grupo de remeras blancas. Así que mi mente voló y pensé en estas cosas:

-Cómo me comería un huevo de pascua en este mismo instante.

-Qué feo que es el primer polvo/ primer beso con alguien. En general te lo pintan como es un momento de romance y pasión pero no es así, los cuerpos todavía no se registraron y a uno le resulta rara la forma de ser del otro. Las primeras veces no estás buenas.

-Qué linda que es la escena de "El viaje de Chihiro" en la que se queda sola con el fantasma negro (o lo que sea) en el tren.

-Estar enamorado es sentir que por más que busques por mar y por tierra no va a encontrar a nadie pero nadie igual a él (sí, también soy así de naif a veces).

-Tengo que abandonar el relato que estaba escribiendo para el taller porque se volvió muy autobiográfico.

-¿Qué quiso decir Nacho con este mensaje?: ¿por qué las palabras nunca colman, por qué cuando encuentro una deseo otra y así ninguna termina de llenarme? ¿Quién se cree que es? ¿Borges?

-Canto mentalmente: Earth angel, earth angel, the one I adore. Love you forever and ever more. I'm just a fool, a fool in love with you.

-Típico de la adolescencia: U R 2 (imagen de un caramelo) 2 B 4 go 10.

-Típico de la adolescencia bis: Jugar a que no se podía decir ni "tipo" ni "boluda". Era jodido.

-¿Por qué mi psicóloga se ríe cuando le cuento mis cosas? ¿Es normal?

-¡Viva la patria!

-No, no y no: nunca más me voy a enamorar de manera tan genuina.

-Peor es estar al lado de alguien y sentirlo lejos.

-Las "b" que me exasperan: decime berenjena, babosa, bizarra... pero no me digas ni "bonita" ni "boluda" porque me buelbo loca.

sábado, abril 21, 2007

No, no y no.

I remember...

Este tema me pone la piel de gallina.



Éste también.

"La verdad está allí afuera" -fragmentos- (P. Suárez)

Me pregunto,
¿por qué sigo con Mulder?

Una sola vez nos besamos
y otra
bailamos una canción que se llama,
se llama Caminando en Memphis.
Se pone perfume en la solapa del saco,
mi compañero.
Almizcle.
Su perfume es almizcle.

Y el mío es hielo.

Antes de conocerlo
yo decía de mí misma que estaba acabada,
que era una flor arrancada de un parque,
tirada al borde del camino y aplastada
aplastada luego por el camión que reparte
la condenada leche todavía.

Afuera, el día era de concreto.

El no me llama por mi nombre, Dana, y yo
tampoco a él, Fox. Le digo Mulder,
somos Mulder y Scully
y no queremos ser Mulder y Scully
Somos ella y él.

Cuando estuve fuera,
-él cree que
secuestrada en una nave
donde me insertaron un chip en las cervicales-
me buscó por todas partes:
así me lo dijo mi madre,
que Mulder anduvo merodeando cada sitio,
buscándome y merodeando,
merodeando,
porque el amor es dulce, dicen,

es tan dulce que temo,
temo a veces que nos
agarre asco.

con la yema del índice
dibujé nuestros nombres en el musgo;
ni siquiera hubo marcas
que atestiguaran que los había escrito
señales cicatrices carcinomas
nada
en aquella suavidad definitiva

porque la verdad es aquellas
palabras con que nombrar
el sesgo que hizo la hoja del árbol
que cae mientras no termina de caer

una curva una recta
que me recuerda
la rasgadura del párpado de un chino
y también la cadera
de una matrona a la hora en que se pone el sol
a la puerta de una iglesia

o será más bien
que la verdad no se puede nombrar
como una mosca que vive bailando en enero
y se queda muy quieta en invierno
porque se acaba el queso.

Y con qué decisión, al final,
Ha dejado caer el árbol
Sus hojas.

Me he quedado temblando.
Una limosna, por favor, dame.
Una limosna para una pobrecita
picada de los alacranes.

y de no ser tú
quien se convierta en mi compañero,
al vino de mi boda
lo harán con escorpiones.

Y cuánto mejor,
a fin de cuentas,
las penas perdidas,
las penas perdidas y el silencio.

You still believe in me

Estoy escuchando el tributo a Pet Sounds. Está muy bien. Está bien. Está. Ayer a la noche me iba a bañar pero estaba tan cansada cuando llegué a casa que me fui directamente a dormir. Hoy me levanté y no tuve tiempo de pegarme una ducha. Al final me puse perfume, como los franceses. Igual recién llegué y me bañé eh.. ¡ojo! Sucia, yo, jamás. Anoche nos juntamos en lo de Nati y llamamos a Ana, nuestra amiga que vive en Barcelona. Es muy gracioso porque se le pegó el acento y dice "fuimos a la bibliotecaáa" o mete "y tal" todo el tiempo entre las frases. Parece Cecilia Roth o Darío Grandinetti cuando hablan en las películas de Almodóvar. Después hicimos unas milanesas y nos sentamos a comer. En un momento las chicas se pusieron a hablar de cocina y yo me sentí un poco mal porque hablar de eso implica pasar a ser grande. Y yo todavía tomo Nesquick. Así que me hice la boluda e intenté cambiar de tema porque sabía que la adultez estaba ahí acechándome como queriendo colarse en el diálogo.

A la tarde me encontré con Edith, mi maestra de sexto grado, en Caballito. La fui a saludar y se emocionó. Me decía: "¡Estás igual!" Muy loco todo. Yo estaba con una chica suiza, que justo me estaba comentando que "el país está de moda". Me pareció un poco fuerte escuchar esa frase. ¿Qué es esto?: ¿un país o una casa de ropa? En el trabajo, también, un técnico tiró una frase muy graciosa. De la nada gritó "'¡hoy termina el verano!" Y no terminaba el verano. Es más, el verano terminó hace como un mes. Después se corrigió y gritó: "Ah no... ¡hoy termina el otoño!" Y tampoco terminaba el otoño. Pero bueno, no le dije nada, pobre, se lo veía contento.

Me quiero matar porque la ginecóloga me hizo unos análisis y ahora tengo que hacer abstinencia por unos días. Me fui a depilar al pedo. Y no lo lamento sólo por haber atravesado esa dolorosa situación sino por las cosas que hay que escuchar de la boca de mi depiladora. Me dice "tus piernas son desastre" o "al fin te dignaste a venir". Depués me da todo un speech en contra de la Epilady y me cuenta un poco de la historia del lugar como si fuera el Palais de Glace. Cuando me llaman por teléfono y no atiendo me dice: "¡Qué muchacho insistente!" y me obliga a atender porque le molesta el ruido. Pero bueno, la cosa es que tengo que hacer abstinencia. Mejor, así lo llevo al cine y lo enamoro con mis encantos. "Sí, claro..." (diría el diablito sobre mi hombro izquierdo). Pero vamos, que uno siempre tiene la estúpida ilusión de ser una criatura única en el universo. Después te das cuenta de que no es así. Y que en realidad, como diría mi sincero amigo Alan: "sí, sos única... ¡hija!" Su honestidad me mata.



Me despido con estas frases capicúa, que se leen igual de adelante para atrás y de atrás para adelante:

OJO: RECIBO LATON, ORO... NO TAL OBICE ROJO.
RECE, REPITA, ACOTE: -TE TOCA A TI PERECER.
NO, IVAN: ENAMORARON A NORA ROMAN EN EL AVION.
¿LE DA GOCE SOPAR TODO TRAPO SECO, GADEL?
ESO LO DIRA MI MARIDO, LO SE.
¡OH, CON SARTRE ELLA, AL LEER, TRASNOCHO!
SI, SI, LANA. LA SOMETEMOS AL ANALISIS.
ANITA LAVA LA TINA.
SE LOGRAR GOLES.
ACA LO PUSO SU POLACA.

viernes, abril 20, 2007

One is such a lonely number

Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.
Sabe que la lucha es cruel y es mucha,
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina.


Uno va arrastrándose entre espinas,
y en su afán de dar su amor
sufre y se destroza, hasta entender
que uno se ha quedao sin corazón.
Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
o un amor que lo engañó;
vacío ya de amar y de llorar
tanta traición.

Uno está tan solo en su dolor...
Uno está tan ciego en su penar...
Pero un frío cruel, que es peor que el odio,
punto muerto de las almas,
tumba horrenda de mi amor,
maldijo para siempre y se robó
toda ilusión.


*No me pueden poner en la clase a un compañero que se llama "Lechugas" de apellido. Es demasiado para mí. No hay derecho. Los demás podrán contenerse pero yo no soy así. Yo no puedo evitar reirme sola a carcajadas y que se produzca un silencio y a continuación que la gente me mire pensando que soy una mala persona. Es evidente que no nací para las reglas de etiqueta.

*Qué feo que es volver a estar con tu ex después de haberte enamorado de otro. Como dirían Fito y Sabina "es como estar solo dos veces" o "es la soledad al cuadrado". Como diría Calamaro: "No hay relleno para la empanada. Cuando no estás, duele más."

Gallo ciego

Estoy sentada en el living de mi casa. Mi madre se pone bronceador cada vez que sale a la calle. Estamos en otoño y hace 17 grados. Es increíble. Hoy me subí al 42 que maneja el chofer lindo. En serio, estoy un poco enamorada de un colectivero. Le dije "ochenta" haciéndome la seductora. El chabón marcó el importe haciéndose el langa. Atrás mío se subió Don Ramón de Almagro, uno de los viejitos que venden poemas en los medios de transporte. Me senté bien al fondo y me puse a leer mi libro de palindromía. El chico que estaba al lado mío no sacaba los ojos del texto. Después me miraba como perplejo, no entendía nada. En eso escuché que la mujer sentada atrás le dijo a la hija (que tendría cuatro años) con tono despótico: "No sé, Florencia. ¿Por qué no bajás vos y le preguntás? No puedo saber todo, ¿entendés? No puedo saber todo." Vicky, mientras tanto, se encontró en el tren con su ex novio y un compañero de la primaria. El vagón estaba lleno de gente así que tenía la cara del ex pegada a la suya y al compañerito del colegio apoyándola de atrás. Estuvo cuarenta minutos así.

El otro día un tachero me tiró estas frases macabras:

-No hay que usar cinturón de seguridad porque no sirve para nada. Si llegamos a chocar, ¿te creés que el cinturón va a servir para algo? Te agarrará la cintura, a lo sumo, pero a vos la cabeza te revienta contra el vidrio. Para lo único que sirve es para que los bomberos no tengan que ir a buscar los cuerpos al bosque. (?)

-Los de guardia urbana son ñoquis blanqueados.

-Los yankees vienen por el agua.

-Cuando reina el caos sólo dos cosas pueden salvarte. La primera es la plata (muestra un fajo de billetes). Y la segunda es... A ver, si yo quiero comprarle un auto a alguien y no acepta: ¿qué hay que hacer? Tener un arma. La cultura no sirve para nada porque nos hace olvidar que somos animales. Nosotros tenemos instintos de supervivencia. Y uno siempre tiene que estar armado, por las dudas.

Dicho esto hizo una cuadra más y me bajé del taxi aterrada. Cuando le pagué, el tipo me dijo:

-Y te digo más: esto explota en noviembre del 2007. Ya te vas a acordar de este humilde tachero algún día.

miércoles, abril 18, 2007

Only shallow

Sleep
Like a pillow
Down (ward)
And


(Where)
She won't care
Anyway (where)

(Look)
In the mirror
She's not there
Where she won't care
Somewhere.

Me encanta la palabra "sanata". Es genial. Hoy salí de casa estúpidamente feliz. Saludé al portero, al verdulero, al zapatero, al portero del edificio de al lado y me encontré con un vecino que me dijo: "¡qué bien que se te ve!"

Ayer, por otra parte, tuve unas cuantas complicaciones a causa del diluvio. Había quedado en encontrarme con Santi en Plaza Francia pensando que el día iba a ser espléndido pero cuando me tomé el colectivo se largó a llover con todo. En el momento en que me estaba a punto de bajar me di cuenta de que no se distinguía dónde terminaba la calle y empezaba la vereda. Al lado mío había una chica que iba a la facultad de Derecho y nos bajamos juntas compartiendo el paraguas. Metimos los pies en el mismo charco y el agua nos llegaba hasta las rodillas. Después cruzamos la calle corriendo porque el semáforo no andaba. A la altura del puente nos separamos. Ella se fue a la facultad y yo me metí en Bellas Artes a esperar a Santi.

Estuve recorriendo las instalaciones empapada de pies a cabeza hasta que me echaron y me tuve que quedar esperándolo afuera abajo del paraguas. Lo bueno fue que en la entrada del museo había un vitrina con libros en venta. Había uno que yo tengo en casa y tiene una historia muy graciosa. Me lo regaló un viejito con el que me quedé hablando una noche en un bar. Él era crítico de arte. Yo estaba con T y nos re cebamos con el chabón, quien casualmente (o no) vivía al lado del bar. Esa noche terminamos en la casa del tipo mirando fotos viejas de las mujeres con las que había salido y escuchando a Django Reinhardt. Me acuerdo que cada tanto tiraba una frase de viejo que las vivió todas, por ejemplo: “nunca le digas a alguien que no lo querés más, es lo peor que uno puede escuchar”, y cosas de ese estilo. Antes de irnos me regaló un libro, que era el que ayer, como decía antes, estaba atrás de la vitrina. Salía 96 pesos.

A todo esto yo me hago la loca pero este flaco ya me tiene medio enganchada. Es así, no te das cuentas y ¡zas! de repente te avivás de que caíste como una boluda. Igual el miedo a que te lastimen otra vez siempre está presente. Pero de todas formas el día menos pensando te encontrás en la casa de un desconocido que te mide las proporciones del cuerpo a través del sistema que usaban los antiguos romanos, o cosas así que a mí me fascinan. Dicen que existe la misma distancia entre la nariz y el mentón que entre el lugar donde termina el ojo y la oreja. Dicen muchas cosas. De los pendejos me cansé igual. No quiero ser más la madre de mi novio. Me molestan, también, los hombres que no te miran en ese preciso instante. A mí me gustan las miradas largas y fijas que te permiten contemplar todas las expresiones de la cara. Pero bueno, esa soy yo. A lo mejor los demás no piensan eso. A lo mejor piensan: ¿podremos, alguna vez, convertirnos en panderetas? Francamente no lo creo.




*Tema para escuchar a máximo volumen si pasás en auto una noche por Times Square.

Sin palabras

Tuve que dejar al estudiante de letras cuando le pregunté si conocía a Roberto Bolaño y me dijo: "sí, ¡El Chavo!"

She came in through the bathroom window

A ver: me gusta el café a veces y otras veces no me gusta. ¿Tan difícil es entender eso? Y no: no depende de la época del año, del clima, de mi ciclo menstrual ni de con qué va acompañado. Ni yo sé de qué depende. De según como se mire, ponele.

Estoy intentando contrarrestar
esta teoría haciéndole escuchar a distintos pibes A Day in the Life of a Tree de los Beach Boys así no me hace acordar más a cierta persona.

Anoche soñé que estaba en el vestuario de un club y aparecía una chica con una bufanda de muchos colores. Yo le contaba que me gustaba la poesía o algo así y ella me decía que eso estaba muy bien pero que no había que "descuidar la facultad". Era como una especie de voz de la conciencia (de la conciencia de mi madre) que hablaba en nombre del deber y la moral. En realidad me acordé de que había soñado esto porque después por la calle vi a una chica con una bufanda muy parecida. El punto es que de no haberme cruzado con esta mina nunca me hubiera acordado del sueño. Pero el sueño hubiera estado igual en algún lugar de mi cabeza . Y yo no creo en la neutralidad de los sueños. O sea, me parece que siempre nos afectan de alguna forma. Entonces si yo no me cruzaba con la chica de la bufanda, ¿qué hubiera pasado? ¿A dónde iba a parar el sueño?

martes, abril 17, 2007

Heaven or Las Vegas

Despertar recuerdos escuchando mp3 viejos es peligroso para la cordura.

He's a hustler
It's a role, he'll never make a suit
Hang on to this
So stay and spin and fail and fail
Who'll ever win?
Gee, you re just so ephemeral
Go back for new
For new in vain, it failed.

Singing on the famous street
I want to love me
Am I just in heaven or Las Vegas
Its so much more brighter than the sun is to me.


Así

lunes, abril 16, 2007

Necesidad de lo práctico

Listo, dentro.
Disponer de una ratonera,
dentro de nosotros.

Para que cace -caiga-
lo negativo que viene de afuera,
uniéndose a lo negativo que nos viene de dentro.

L.G.V

domingo, abril 15, 2007

El gusano máximo de la vida misma

I remember a summer's day
I remember walking up to you
I remember my face turned red
I remember staring at my feet
I remember before we met
I remember sitting next to you
I remember pretending I wasn't looking.

So try and try even if it lasts an hour
with all our might try and make it ours
cause we're on our way,
we're on our way
to fall in love.

Me desperté con un hermoso llamado de mi jefe preguntándome si podía ir a trabajar el domingo. Así que agarré el iPod y las Don Satur y me fui corriendo a las puteadas porque tuve que cancelar mi salida a la exposición de LaChapelle con Santi.

Anoche fui a ver "Hernán BuenosAyres" . Después salí con mi estudiante de letras pero llegué a la conclusión de que le falta un poco de "Actitud Buenos Aires". Cuando me fui a dormir me acordé así de la nada de una mina que conocí en un aeropuerto y nos quedamos hablando un montón porque los vuelos estaban demorados. Estábamos cagándonos de risa con historias de triángulos amorosos y traiciones y de repente me contó que ella tenía un vecino y que siempre se quedaba en la casa hasta tarde escuchando vinilos. Después ella se mudó y, a pesar de que no se veían tanto, siguieron siendo amigos. Me dijo que un verano él la llamó desde el campo porque tenía sida y estaba en las últimas. Ella se colgó y nunca lo fue a visitar. El pibe se murió y al final no pudo verlo. Mientras me contaba esto la chica se puso a llorar y yo la abracé. Después los pasajeros de mi vuelo empezaron a embarcar y me fui. Nunca más la vi.

sábado, abril 14, 2007

It's showtime folks!

Cuando yo la vi pasar no lo pude creer,
que tuviera tanto encanto aquella mujer.
Todo el mundo se volvió,
y luego alguien también comentó... "¡uhhh!"
y una atmósfera pesada pronto se tornó.


¡Se casó Sandro!

Las mejores frases del viernes:
-Dicho por una amiga de la facultad (en tono heavy, metalero): "¡Quiero un puto mate !"

-Dicho por un flaco con el que salí por dos meses en el 2003: "Mi novia es tu doble." *

-Dicho por el mismo flaco con el que salí por dos meses en el 2003 diez segundos después del comentario anterior (con tono culebrón): "Una pregunta: ¿por qué lo nuestro no funcionó?"

-Dicho por una lectora de la revista Cosmopolitan: "El tamaño sí importa. Los hombres-maní son difíciles de llevar."

-Dicho (enfrente de todo el mundo) por una compañera de trabajo que es igual a la directora del colegio de Matilda: "Te dejo este papel higiénico en tu escritorio (mientras deja una pila de servilletas) para que lo uses cuando vas al baño porque si lo dejamos en el toilette después siempre viene alguien que lo gasta."

-Dicho por mi jefe: "¡La pucha, sos mágica!"

*Aclaración: el flaco se piensa que soy una excéntrica porque él estudia ingeniería y, por algún motivo que aún no he descubierto, mi persona constituye un fenómeno ciertamente extraño para cualquier estudiante de una ciencia exacta .

Colgado:
Ayer vi a mi profesora de gimnasia del colegio en el colectivo y no la saludé. Pasé por al lado y la esquivé. Ella no me vio. No sé por qué hice eso, nos llevábamos muy bien.

Momento bizarro de la noche (ayer):
Tomar mate ("maté" para los amigos) con un grupo de yankees a las cuatro de la mañana y escuchar Girl from the North Country una y otra vez.

Reflexión:
No quiero que mi vida sea una rueda que avanza mientras yo corro para no caerme para los costados. Tampoco quiero que las estaciones sean sólo el paisaje de fondo.

La sabiduría en una canción:
If you wanna be happy for the rest of your life, never make a pretty woman your wife, so from my personal point of view get an ugly girl to marry you.

La película:
La balada de Jack & Rose.

La
familia:
La de Rebecca Miller porque está casada con Daniel Day-Lewis y es la hija de Ingeborg Morath y de Arthur Miller (que a su vez estuvo casado con Marilyn Monroe).

Todo sobre mi madre:
Se confunde los nombres de mis amigos todo el tiempo. Ejemplo:
Lengua real /Lengua madre
Gaspar = Gastón
Antonella = Anabella
Lilia = Vivian
Eugenio = Alan

jueves, abril 12, 2007

Madam (Mad am I)

Al igual que Mafalda, hay días en los que me pregunto cómo hago para ponerme una curita en el alma.

Do you see me when we pass ?

Do you hear me when you sleep ?
I hoarsely cry
Why ...

Gasping - but somehow still alive
This is the fierce last stand of all I am

Please keep me in mind

Pasé por Musimundo y me compré el disco de Oscar Alemán y Los cinco caballeros. En la entrada del local había una puerta corrediza que no me registraba y no se abría. Esperé tres minutos atrás de la puerta de vidrio y se me generó un complejo de identidad terrible.

Bésame (¡muack!), bésame mucho (mucho-mucho)
Como si fuera esta tarde la última vez (vez-vez-última vez).
Bésame (¡ay!), bésame mucho (mucho-mucho-mucho)
que tengo miedo a perderte
perderte otra vez (¡no va más!).

Es la tercera vez en lo que va del año que me cruzo con el de seguridad de mi edificio en el colectivo y no lo reconozco vestido de civil sino hasta que los dos entramos a mi casa.

Ayer a la noche, durante esas reflexiones tan lúcidas que surgen antes de dormir, caí en al cuenta de que los últimos seis flacos con los que salí eran músicos. Me sentí una groupie.

How to Be an Other Woman:

You meet frequently for dinner, after work, split whole liters of the house red, then wamble the two blocks east, twenty blocks south to your apartment and lie sprawled on the living room floor with your expensive beige raincoats still on.

He is a systems analyst--you have already exhausted this joke--but what he really wants to be, he reveals to you, is an actor.

"Well, how did you become a systems analyst?" you ask, funny you.

"The same way anyone becomes anything," he muses. "I took courses and sent out resumes." Pause. "Patricia helped me work up a great resume. Too great."

"Oh." Wonder about mistress courses, certification, resumes. Perhaps you are not really qualified.

"But I'm not good at systems work," he says, staring through and beyond, way beyond, the cracked ceiling. "Figuring out the cost-effectiveness of two hundred people shuffling five hundred pages back and forth across a new four-and-a-half-by-three-foot desk. I'm not an organized person, like Patricia, for instance. She's just incredibly organized. She makes lists for everything. It's pretty impressive."

Say flatly, dully: "What?"

"That she makes lists."

"That she makes lists? You like that?"

"Well, yes. You know, what she's going to do, what she has to buy, names of clients she has to see, etcetera."

"Lists?" you murmur hopelessly, listlessly, your expensive beige raincoat still on. There is a long, tired silence. Lists? You stand up, brush off your coat, ask him what he would like to drink, then stump off to the kitchen without waiting for the answer.

At one-thirty, he gets up noiselessly except for the soft rustle of his dressing. He leaves before you have even quite fallen asleep, but before he does, he bends over you in his expensive beige raincoat and kisses the ends of your hair. Ah, he kisses your hair.

CLIENTS TO SEE
Birthday snapshots
Scotch tape
Letters to TD and Mom

Technically, you are still a secretary for Karma-Kola, but you wear your Phi Beta Kappa key around your neck on a cheap gold chain, hoping someone will spot you for a promotion. Unfortunately, you have lost the respect of all but one of your co-workers and many of your superiors as well, who are working in order to send their daughters to universities so they won't have to be secretaries, and who, therefore, hold you in contempt for having a degree and being a failure anyway. It is like having a degree in failure. Hilda, however, likes you. You are young and remind her of her sister, the professional skater.

Patricia's really had quite an interesting life," he says, smoking a cigarette.

"Oh, really?" you say, stabbing one out in the ashtray.

Make a list of all the lovers you've ever had:
Warren Lasher
Ed "Rubberhead" Catapano
Charles Deats or Keats
Alfonse

Tuck it in your pocket. Leave it lying around, conspicuously. Somehow you lose it. Make "mislaid" jokes to yourself. Make another list.

Lorrie Moore.
Para ver el relato completo: Apriete acá.

miércoles, abril 11, 2007

Atrévete-te

Atrévete, te, te, te
Salte del closet, te
Escápate, quítate el esmalte
Deja de taparte que nadie va a retratarte
Préndete en fuego como un lighter
Sacúdete el sudor como si fueras un wiper
Que tu eres callejera, “Street Fighter”

Cambia esa cara de seria
Esa cara de intelectual, de enciclopedia
Que te voy a inyectar con la bacteria
Pa’ que des vuelta como machina de feria
Señorita intelectual, ya se que tienes
El área abdominal que va a explotar
Yo se que a ti te gusta el pop-rock latino
Pero es que el reggaeton se te mete por los intestinos
Por debajo de la falda como un submarino
Y te saca lo de indio taino
Ya tu sabes, en tapa-rabo, mama
Yo sé que yo también quiero consumir de tu perejil
Y tú viniste amazónica como Brasil
Tú viniste a matarla como “Kill Bill”
Tú viniste a beber cerveza de barril
Tú sabes que tú conmigo tienes refill

Hello, deja el show
Súbete la mini-falda
Hasta la espalda
Súbetela, deja el show, más alta
Que ahora vamo’a bailar por to’a la jarda
Mira, nena, ¿quieres un sipi?
No importa si eres rapera o eres hippie
¿Qué importa si te gusta Green Day?
¿Qué importa si te gusta Coldplay?
Esto es directo, sin parar, one-way.

Me acabo de percatar de que cada vez que me baño (que por lo general lo hago con agua muy caliente) pongo el agua fría durante 10 segundos más o menos antes de salir de la ducha. Es como una "salida forzosa" del fantástico mundo de la bañadera. Sin embargo hasta ahora nunca había reflexionado sobre este hábito. Cuando era chica leí en una revista que si ponías las tetas bajo el chorro de agua fría se endurecían. Seguí este consejo/ tortura china durante unos meses. Después deserté. Al final crecí y desarrollé atributos razonables. De chica también creía que si me colgaba de una barra (mientras los piecitos quedaban en el aire) iba a estirarme y ser alta. Eso sí que funcionó.

*
Hoy en la clase de danza:

Prof: ¿Cómo te llamás?
Chica nueva: Naimelea
Prof: ... (mutis) Qué nombre raro.
Chica nueva: Sí.
Prof: Es lindo.
Chica nueva: Sí, lo inventó mi mamá.

¡Un momentito, un momento!

Hay una pelotuda que flashea con ser artista, se viste hardcore y le hace caricaturas de amor a T. Igual toda la situación era bastante previsible porque el pibe es como esos nenes que invitabas de chica a tomar la merienda a tu casa y no te cuidaban los juguetes. Yo apreciaba mucho a mis playmobil, mis legos, mis pini-pons, los trolls, los pequeños ponys, etc. Y me molestaba que viniera algún reventado a casa y maltratara a los muñecos. Bueno, con este personaje me pasa lo mismo: el pibe no cuida sus barbies. Y encima quiere andar con la barbie rubia y la morena a la vez. Y eso no da. Debe haber visto mucho Jem & The Holograms de chico y ahora se quiere copiar de Río (que era flor de turro).
Por favor, qué comparación tan pedorra.
(Nota mental: la lectura compulsiva de blogs te está atrofiando el cerebro).

martes, abril 10, 2007

Receta

En el coletivo tuve problemas con el boleto. Hay gente que no espera su turno para decir el importe y, en cambio, lo dicen antes que uno (incluso si están después que nosotros en la fila). Hoy yo dije "setenta y cinco" y el que estaba atrás mío dijo "ochenta" al mismo tiempo. El chofer me cobró ochenta y yo me enojé. El tipo se calentó y me trató mal. Yo estaba cruzada y con ganas de pelear. Discutimos. Al final decidí que era suficiente y me fui a sentar al fondo. Me quedé triste.

Después se subió un hombre ciego repartiendo algo que había escrito y que se titulaba "Receta para un olvido perfecto". Desesperada, intenté agarrar uno de los papelitos. Pero justo cuando el tipo pasó al lado mío se cruzó un joven punk y el ciego se alejó. A los dos segundos me tuve que bajar y nunca pude leer la receta. Todavía estoy deseando cruzarme al hombre pronto para seguir las intrucciones al pie de la letra. Mientras tanto sigo esperando porque todavía no entendí cómo se cocina el olvido perfecto. Lo único que entiendo es que tengo guardado en una carpeta el corto "El humano perfecto". Y eso me hace acordar todavía más a él.
En conclusión: esto es un circulo vicioso que no lleva a ningún lado .
(o a un paisaje nevado)

Troubles with the soul at mortning calisthenics

Lying down I lift my legs,
my soul by mistake jumps into my legs.
This is not convenient for her,
besides, she must branch,
for the legs are two.

When I stand on my head
my soul sinks into my head.
She is then in her place.

But how long can you stand on your head,
especially if you do not know
how to stand on your head.


Anna Swir

lunes, abril 09, 2007

But she breaks just like a little girl

Llamé a la hermanita de mi ex novio esta mañana por su cumpleaños. Me contó muy emocionada que empezó a hacer circo y trapecio. Con o sin saberlo, sigue mis pasos. Esto confirma una vez más mi hipótesis sobre el amor y su parecido con el sistema capitalista.

Una chica de la facultad, Sabrina, me quemó la cabeza en un teórico contándome sobre la ruptura con su novio. Parece que, después de salir dos años, el flaco de un día para el otro le dijo "no va más" y la dejó. Sabrina está desencajada. Me dice: "no entiendo, estaba todo bien, una semana atrás habíamos ido a cenar con el padre a un restaurante en la Costanera". O me tira un "todo me hace acordar a él: esta mochila (señala una Jansport), esta remera verde que me regaló para Navidad, este anillo con flores que nos tocó en un Kinder Sorpresa..." Yo intento animarla. "Mirá", le digo, "qué lindo que es ese chico de ojos claritos que está al frente de la clase hablando del conflicto salarial docente". A ella se le ponen los ojos llorosos y me dice: "pero yo no quiero otros, yo lo quiero a él".
Me dio un poco de gracia, parecía una nena de doce años hablando de su primera decepción amorosa. Salí del teórico riendo para mis adentros. En el pasillo me encontré con una amiga y le conté la historia. Después me tomé el colectivo y me puse a escuchar la radio. Sonaba un tema de Chris De Burgh, ese de Lady in red is dancing with me, cheek to cheek... A través de la ventana se veía una parejita en una parada de colectivo compartiendo los auriculares. Después me puse a pensar en mis cosas. Al final me di cuenta de que todos somos un poco como Sabrina.

*Me llama una amiga para charlar. Escucho una especie de interferencia. A los veinte minutos le pregunto "¿dónde estás?". "En un telo", me dice.

domingo, abril 08, 2007

Intermission

I see you're climbing a tree and I know that it's easier to be up high in the air than on the ground.

¿En qué momento perdí la sensibilidad? No sé bien en qué punto me curtí de esta forma hasta convertirme en un hielo. Hacía mucho que no tenía una primera salida de esas que vas a tomar algo para concocerte con otra persona y decirle entre líneas "mirá, ésta es mi vida, soy así y asá", etc. mientras pensás "soy insoportablemente densa, lo sé" y demás. Está bueno igual. Lástima que últimamente no haya nadie que logre captar mi interés y que yo tenga mis sentimientos congelados en el freezer esperando a que aparezca un superhombre que los ponga al fuego en un hogar a leña con un vinilo de Ella Fitzgerald de fondo.
No sé, hoy por hoy todo me parece trillado. No más aeropuertos ni despedidas melodramáticas en ciudades llenas de extraños, ni aprovechar cada segundo como si fuera el último porque se está por ir. Reconozco que estoy medio melanco pero igual la nostalgia me agarra sólo en algunos períodos. En otros, en cambio, de repente me encuentro hablando de los patos del Parque Centenario y un segundo después me encajan un beso.

Ayer, tras un brote menemista, se me ocurrió ir a hacerme un baño de crema a la peluquería. Ahí descubrí que hay otra persona registrada con mi nombre y no me gustó nada. La que me acomodó el abrigo miró la etiqueta de mi campera y dijo que tenía un profesor de gimnasia que tenía el mismo nombre que la casa de ropa. Muchas coincidencias. Cuando el peluquero me hizo un masaje capilar me puse un poco tensa, nunca sé qué cara poner en esas situaciones. Me fui contenta. Llegué a casa y me unté cremas varias mientras escuchaba a Cole Porter: Every time we say goodbye I die a little, every time we say goodbye I wonder why a little, why the gods above me -who must be in the know- think so little of me, they allow you to go. Después me puse algodones con té de manzanilla en los ojos para disimular la cara de dormida y me hice la cama, porque odio llegar a la madrugada y encontrarla deshecha.

Volviendo de Ramos hoy a la tarde, mientras escuchaba Aspen en el auto, me agarró una terrible angustia dominguera. Estuve todo el fin de semana conteniendo una tristeza que vaya a saber uno de dónde viene. En un momento de la tarde fuimos a tomar un helado de limón con mi tía y me dieron ganas de pornerme a llorar con el cucurucho en la mano. Cuando llegué a casa me desahogué sentada en un rincón, abajo del escritorio, a oscuras y mirando unas estrellas de plástico que brillan en la oscuridad y que de chica se me ocurrió pegar en el techo del dormitorio.

Sin querer, acabo de borrar las flores del mantel de la cocina con quitaesmalte. Mi madre me cuenta con absoluta naturalidad que le regaló uno de mis huevos de pascua al señor de vigilancia sin consultarme previamente. Me ve salir a la calle con unas calzas rayadas y me pregunta si a ella le quedará muy de pendeja salir con remera larga y calzas. Le digo que -tal vez, quizás, a lo mejor- un poco mal queda. Cuando voy al baño observo que guardó sus ruleros en una bolsa de la librería Paidós. También observo otras cosas, como por ejemplo lo incómodo que es salir de la ducha y encontrarse con ese tipo de toallas -no las ásperas que a mí me gustan- sino esas que son como una pelusa que no te seca.

Anoche soñé que encontraba un vestido de novia en el armario de una casa antigua y me lo ponía e iba feliz por el mundo. Después la gente me empezaba a mirar raro porque veían al espíritu de la antigua dueña del vestido. Yo sentía al fantasma alrededor mío. Me quería sacar el vestido pero estaba rodeada de gente y no podía quedarme sin ropa. Entré en pánico. Me desperté muy asustada.

sábado, abril 07, 2007

To die by your side

Driving in your car
I never never want to go home
And if a double-decker bus
Crashes into us
To die by your side
Is such a heavenly way to die
And if a ten-ton truck
Kills the both of us
To die by your side
Well, the pleasure - the privilege is mine.


Hace mucho que no tengo esa sensación de ir de acompañante en el auto de alguien -manejando preferentemente de noche, con la música fuerte y por un camino de curvas desolado- y sentir que podés morir ahí mismo y estaría bien.

Quiero llenarme de tí

Quiero flotar en cada beso entre las mieles
y contemplarte en tu agradable juventud,
luego pintarte con azul del arco iris
y hacer un cuadro de amor y gratitud.


¡Temoooón! Y si está interpretado por Erica García, mejor aún. Aunque la versión orginal de Sandro de América no tiene comparación, vamos, ¿a quién queremos engañar?

Medio como que todavía no me aprendí la letra de "Nada es para siempre" de Fabiana Cantilo. Me parece que me quedé en "Presente" de Tango Feroz o, peor aún, en "Despeinada" de Palito Ortega.

Fue de papel,
mi romance sólo fue de papel,
me da pena que queriéndote así,
tu carita sólo ríe, ríe, ríe, ríe, ríe.


Hoy caí en la cuenta de que es todo culpa de dos cosas:
1) No entiendo de qué sirve tener si después se nos va lo que teníamos (se te da y se te quita).
2) Mis sentimientos hacia las personas son demasiado genuinos.
3) Nací en la década equivocada.
4) Soy una boluda total como Coti Nosiglia.
5) No tengo capacidad de síntesis: ni siquiera puedo limitarme a enumerar dos razones.

Igual voy a hacer lo que decía en el horóscopo, que recomendaba "actuar sabiamente" y "no entristecer".


Click: Ch-quendngue-ch-quendngue

viernes, abril 06, 2007

Psycho Killer

-No sé bien en qué momento empecé a saludar a mi jefe con un beso pero no quiero saludarlo más así y no sé bien cómo hacer. Creo que voy a intentar hacerme la boluda. O decirle que tengo conjuntivitis.

-En el trabajo antes nos daban un paquete de galletitas por día. Pero son tan ratas que te daban la cantidad proporcional a tu altura y tu peso. Había un cartel con los datos de los empleados y todo. Son de lo peor.

-La otra vez entendí que el amor es un poco como el capitalismo porque uno toma cosas de las personas con las que sale y después las reparte por el mundo y las hace circular, aunque no veamos más a esa persona. Y después viene otro y toma lo que vos le das y así se intercambian actitudes, gustos y proyectos como si fueran productos y servicios. Igual admito que en un momento pensé que yo era única, especial y todo eso. Pero después me di cuenta de que no: era sólo un eslabón más en la cadena de intercambio de bienes amorosos.

One way or another I'm gonna getcha, I'll getcha, I'll getcha getcha

La cosa fue así: llegué antes al punto de encuentro porque me dejaron salir temprano del trabajo. Tenía como media hora de espera y no sabía qué hacer. Así que cuando llegué a Plaza Serrano me fui a un kiosko a comprar toallitas porque las necesitaba urgentemente. El local lo atendía una viejita que cuando le dije lo que quería me hizo un guiño de ojo y después se fue a buscar las Siempre Libre y las metió muy sutilmente en una bolsa. En vez de darme la bolsa a través de la ventanilla, salió del kiosko y la puso en mi cartera. Todo muuy disimulado como si estuviéramos intercambiando sustancias ilegales. Después me fui a esperar a las chicas a la puerta del restaurante pero resultó que ese restaurante había cerrado hacía tres años y en su lugar había una juguetería. Así que me fui a sentar a los alrededores de la plaza, no sin antes tropezarme en una esquina haciendo uso de mi torpeza habitual. Qué feo que es tropezarse cuando uno está solo. O sea, te reís un poco o mucho (a carcajadas) y la gente no dice nada pero en el fondo están pensando que sos una boluda.

Cuando llegaron las chicas nos metimos en otro lugar y yo pedí un sandwich "Caesar" de pollo. El mozo se equivocó y me trajo la ensalada. Lo peor es que pretendía que la comiera. Me decía "¿y no querés comer esto?" pero en serio. En realidad fuimos a comer porque una amiga del trabajo estaba alojando a una chica mexicana que estaba de visita en Buenos Aires y era su última noche. Me cayó muy bien. Cuando se fue (a una milonga) nos saludó muy contenta. A mí me dio un abrazo. En realidad fue de esos abrazos que al principio te saludás normal y después uno como que amaga a abrazar y el otro lo sigue y al final terminás saludándote efusivamente como viejos amigos. Fue muy tierno. Yo me imaginaba que se iba después a bailar tango con el abrazo a cuestas.

Más tarde fuimos a bar donde un flaco se acercó a chamuyar con teorías de Chiche Gelblum (?). Después del primer trago salí afuera con una chica que apenas conozco (y que es muuuy chismosa) y le conté algo de lo que me arrepentí al instante. Sí, le conté que había estado con él. No sé por qué. A lo mejor en el fondo tenía ganas de que alguien se entere para cercionarme de que no fue un sueño sino que fue bien real. La mayoría de las veces no pienso antes de actuar. Ayer un linyera me dijo "Felices pascuas, ¿hacemos un bebé?" El día anterior bailé Vilma Palma e Vampiros en una fiesta. Ahora escucho Old Home Movie de Bregovic y me dan ganas de llorar.

jueves, abril 05, 2007

Imágenes de la noche anterior

Nico zarandeándome de un brazo y revoleándome por los aires mientras me decía: "¡Dejate de joder, Nana, sé feliz!"

miércoles, abril 04, 2007

.

No se hagan los boludos que todos nos ponenos tensos cuando estamos solos en un bar y nos traen el café.

La tensión se incrementa si:
- el café viene acompañado con tres medialunas (sí, dije tres, ni una más ni una menos) .
- no tenemos nada que leer mientras comemos las medialunas.

Chan chan

Hay días en los que me siento como el ñiño genio de Magnolia cuando dice: "I’ve got so much love to give - I just don’t know where to put it."

*

Te juro que si me cruzaba a alguien ayer lo knockeaba con un gancho izquierdo. Salí de casa apuradísima, como siempre, y demoré unos minutos en el ascensor peinándome porque mi cabeza era un desastre. La vecina que estaba en la planta baja esperando para subir abrió la puerta y cuando me vio se asustó y pegó un grito. Todos se acercaron a ver qué pasaba y yo estaba con un sapito en la mano y otro en la boca. Después corrí hasta la estación de subte y cuando quise pagar el boleto me di cuenta de que me había olvidado la billetera. Volví a casa, busqué la billetera y fui de nuevo al subte. Ahí, como hacía calor, me saqué el buzo y me di cuenta de que el corpiño que me había puesto tenía una parte negra que se transparentaba. Todo mal. El subte estaba con demoras. Llegué al trabajo media hora tarde y de mal humor. Fui al baño y me di cuenta de que me había olvidado las toallitas.
Cuando me iba corrí a un bondi que casi pierdo de no haber sido por unos flacos que me gritaban "¡dale que llegás!" y me hicieron un lugarcito en las escaleras. Yo pagué mi boleto y me fui al fondo. En un momento el colectivo se desvió y paró en un semáforo al lado de un bar. Había tres chicos que me miraban y me hacían señas que podían interpretarse como un "pizza conmigo" . Parecían simpáticos aunque no superaban los veinte. Al principio pensé que miraban a un travesti que estaba al lado mío con una pollera colorada. Pero no, me miraban a mí nomás.

martes, abril 03, 2007

What ya' doing to me

*Necesito que alguien me explique por qué estoy a esta hora en el trabajo y no en mi cuarto en pijama bailando You Sexy Thing de Hot Chocolate.

*Mi papá hoy cayó en casa con un autógrafo de Francella dedicado especialmente para mí. ¿Pensará que me hace feliz? Una vez más me pregunto hasta qué punto me conoce. Igual me dio cosa decirle algo, se lo veía muy emocionado. Aparte también me trajo un dvd con episodios de La pequeña Lulú y me los dejó sobre la almohada como sorpresa. Me hizo acordar al chiste de Mafalda en el que ella le da un beso al padre en el cachete y después él no se afeita ese pedacito de barba. A eso me hizo acordar: al pedacito de barba.

Con eso bastó.

¿Cómo podía gustarme? Su autor preferido era Abelardo Castillo.

lunes, abril 02, 2007

Las palabras y las cosas

Ayer me agarraron ganas de ir a misa. Bah, no de presenciar la misa sino de entrar a una iglesia. No soy creyente ni nada pero a veces está bueno entrar a una iglesia vacía y sentarse en silencio a pensar. Bueno, de todas formas mucho silencio no había ayer en la iglesia con todo el tema de los ramitos. Me traje uno por las dudas. ¿Por las dudas de qué? Qué se yo, por si las moscas, siempre vienen bien esas cosas. Si no, sería como entrar a una iglesia por primera vez y no pedir los tres deseos, o pasar por debajo de un puente y no gritar si viene el tren, o no comer las doce pasas de uva en año nuevo o ver una fuente y no tirar una moneda. A mí esas cosas me emocionan. Como dice Pipa, la abuela de mi mejor amiga, hay que pedirle a San Antonio que te traiga un novio. En realidad ahora que lo pienso eso no lo dice Pipa sino el Puma Rodríguez. Al que seguro menciona Pipa es a San Expedito que, así tan gracioso como suena el nombre, parece que ahora está muy de moda.

Hacía mucho que no entraba a una iglesia. Bah, excepto cuando me pasé largo rato en la St. Thomas Church en NY para implorarle un poco de claridad al barbudo ya que mi estado era caótico. Me hizo bien. Es más, hasta prendí una velita que me costó dos dólares. Realmente necesitaba claridad. Otro secreto: cuando era chica toqué la guitarra en el coro de una iglesia. En verdad lo que yo quería era tocar en público y elegí el camino más fácil. De cualquier manera, no duré mucho, en poco tiempo me cansé de la amabilidad de los niños cantores y su buena predisposición ante todo.


Al lado del cura había un "aprendiz de cura" que estaba bárbaro. No sé cómo se llaman exactamente aquellos que son al cura lo que Robin es a Batman. Llamémoslo secuaz. Qué profana que soy. Me distraje durante toda la misa imaginándome a mí misma frente al pelotón de fusilamiento diciendo "Ladislao, ¿estás ahí?" y él: "A tu lado, Camila". Qué escena, lo que lloré con esa película y esa historia. No sé bien qué es lo que impulsa a un flaco tan lindo a seguir el camino de Dios y de la abstinencia. Sin embargo está bien, no es tan loco, no quiero parecer prejuiciosa. Tengo un amigo que se hizo rabino de un día para el otro. Estaba estudiando sistemas y de repente se hizo ortodoxo. Cuando estuve en NY fui a visitarlo. Muy limado todo, merece un capítulo aparte.

En otro momento de la misa me distraje pensando en mi abuela. Cuando yo era chica, una vez, contó preocupadísima que había hablado con el cura de su parroquia porque le costaba mucho arrodillarse. Así que le pidió permiso para quedarse sentada mientras todos los demás se ponían de rodillas. El cura le dijo que no había problema pero a ella se la notaba muy afectada por el tema. Yo tendría alrededor de nueve años y sin embargo ya me daba cuenta de lo ridículo del planteo, visto desde afuera. Por otro lado, la sentí muy frágil a mi abuela. Yo nunca hubiera creído que estaba mal quedarse sentada, no me parecía que la relación con lo metafísico pasara por ahí. Y ¿en qué creía? En muchas cosas. Para empezar fui bastante religiosa hasta los once años más o menos. Pasa que tenía mucha creatividad de niña y entonces me imaginaba diálogos con Jesús. Posta. Después entré en la pubertad y se me fue a la mierda todo lo espiritual que llevaba adentro. A lo mejor algún día vuelve a surgir.

domingo, abril 01, 2007

I like you madly, like you madly all the same

Agregué al msn, cual adolescente en celo, a un pibe que me gustó en Mar del Plata. Doy lástima. Pero bueno, me cansé de esperar a que mis amigas coordinen una salida con sus amigos y toda la formalidad. Así que tomé el camino más fácil: conseguí su mail y lo agregué a mi lista de contactos. Igual hablamos y lo seduje con mis encantos literarios a la hora de chatear. A lo mejor esto genere un problema a futuro porque sé que mi capacidad de expresarme por escrito es mucho mayor a mi capacidad de oratoria. De todas formas a este flaco lo conozco, es decir lo vi en una fiesta, estuvimos hablando y me encantó. En el msn tiene una foto de él fumando de perfil. Me gustó la actitud. Me gustan los pibes que se la creen. Me calientan. Si no son seguros y decididos me terminan cansando. A veces siento que hay dos clases de flacos: a) los que me encandilan y me dan vuelta la vida como si hubiese pasado un huracán, me hacen sentir ínfima y al final terminan desvaneciéndose en el aire y b) los que me hacen sentir que yo tengo el control de todo y los doy vuelta como un panqueque, me adoran y me dan todos los gustos pero al final terminan por aburrirme. Toda mi vida oscilé entre estos dos polos. Todavía estoy tratando de encontrar el punto medio. Pero bueno, con este pibe congeniamos. Con esas cosas no hay mucha vuelta de tuerca, es pura cuestión de química y de físico-química. Mis mejores relaciones fueron las que empezaron con el típico flechazo a primera vista. Me pasa muy a menudo. A lo mejor es que soy una terrible pajera nomás. Pero a lo mejor no. No sé.

Me molestan los flacos que se hacen los “cero compromiso” al mejor estilo pendejo de diecisiete años que se va de viaje de egresados y quiere estar libre. ¿A cuántos pibes les cagué yo el viaje de egresados? A uno solo. No lo recomiendo. No le aconsejaría a nadie que se vaya de viaje de egresados con su propio novio. Es un garrón. Al final terminás cortando de todas formas y te privás de descontrolar y conocer otros pibes. Y si te casás te terminás divorciando porque te casaste con tu novio de la secundaria y un día te rayás porque pensás que afuera hay algo esperando por vos, algo más que esa busarda con cara que ya no te mira ni las tetas. Después te das cuenta de que no hay nada más o que lo poco que hay ya viene con la dama de compañía incluida. En el viaje de egresados encima es mentira que si estás de novia cogés. No cogés un carajo porque vivís peleada o porque siempre están ocupadas las habitaciones.

Me fui de tema. Resumiendo: el prototipo de pibe anti-compromiso es ridículo. Me molesta mucho que la gente se fije cosas de antemano. Es evidente que la frase “es al pedo ponerse de novio a esta edad” (emitida por gente de trece hasta treinta y cinco años) es una excusa pedorra para justificar que el flaco no te quiere lo suficiente como para ponerse las pilas con vos. Pero lo más feo es que al final te lo terminás creyendo. Y no sólo eso sino que además lo terminás justificando porque, pobrecito, a él le cuesta engancharse y encima te sentís halagada de que tenga el tupé de andar con vos de vez en cuando (cuando se le canta el orto). Y acá no quiero caer en el clisé habitual de citar fragmentos de Rayuela pero para mí la excusa es mala porque uno no elige cuándo se engancha con una persona “como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio”.

Recién, cuando me despedía de uno de mis mejores amigos, me dice “chau Anita, que encuentres a alguien que te quiera y que te guste”. No sé bien qué pensar del comentario. ¿Le di lástima? A lo mejor está medio melancólico. Me di cuenta de esto porque hoy se acordó de cuando yo tenía el pelo rojo y me hizo el comentario con un tono triste, tanguero. Además, si la oración viniera de cualquier otra persona no me habría sorprendido pero este pibe ayer fue a un cumpleaños de metaleros /motoqueros vestido con una camisa hawaiana amarilla. Y hay que tener huevos para hacer eso, no estamos hablando de cualquier tipo de pibe. A todo esto el viernes pasado había un grupo de metaleros yankees de cincuenta años aprox. sacándose fotos en Plaza de Mayo. Estaban todos con unas camperitas negras de cuero y muñequeras y botas. Eran como treinta y posaban para la cámara enfrente de la Casa Rosada. Se los veía felices e inocentes.



Dicho y hecho

En vez de quejarme por andar en pijama por la vida, decidí sacármelo y en su lugar me puse una pollera. Lo que no me pude poner fue la remera que me compré la semana pasada. Eso pasa cuando uno les plagia la ropa a sus amigas, después hay que andar cuidando qué te ponés cuando salís con ese grupo. Hice un par de llamados y organicé una salida de sábado a la noche. Mi mejor amiga está hecha una abuela: once de la noche y tenía sueño. El viernes no salió y ayer salió de la casa para llevar a la hermanita hasta una matinée. Así que le dije "seguí participando" e hice lo que toda mina hace cuando quiere salir de joda: llama a sus amigas del secundario. Es increíble pero siempre hay alguien del grupo de la secundaria dispuesto a salir hasta tarde.

Así que me lavé el pelo con shampoo para crear volumen y me fui a una fiesta con las chicas. Antes nos juntamos en lo de Mer, que se mudó a un edificio que tiene como cien años, de los que a mí me gustan, con ascensor antiguo y un pasillo chorizo al aire libre. Caminamos como veinticinco cuadras en busca de un kiosko donde comprar alcohol y al final terminamos en una verdulería comprando vodka y salame. Pasamos por "Cocodrilo" y un tipo igual a Jigsaw nos invitó a entrar. Miedo. Seguimos caminando. También nos encontramos con un pibe costero, de esos que tenés de vista de algún lugar entre Punta Mogotes y la peatonal San Martín. Cuando me vio, me saludó y yo le dije "¡Manolo!" Se llamaba Ramiro. Se enojó. Cosas que pasan.

A eso de las tres nos fuimos a la fiesta. Estuvimos alrededor de media hora bailando y después mis dos amigas se fueron porque las pasaron a buscar sus novios. No se fueron juntas: primero se fue una y a los cinco minutos la otra. Yo me quedé con una amiga de una de ellas, que había venido con nosotras, y otra mina que conocí ayer y era divorciada, tatuadora y extremadamente tetona. Todo junto. Veintitrés años. Mi vida es un quinoto. Me cagué de risa con la mina. Tenía siete tatoos y más de diez piercings (incluídos dos en la lengua y dos en los pezones). Claro que estos últimos no los vi y, respecto de si era tortillera o no, no lo sé, pero a mí siempre se me pegan las tortis. Cuando iba al colegio la tortillera del curso me tiraba onda. Era un garrón. En todas las fiestas se ponía en pedo y me decía "Anaaaa, sos hermosaa" mientras me miraba a los ojos y me invitaba a dormir a su casa a pesar de mis constantes rechazos.

Pero el punto no es ese. El punto es que la mina de ayer era tan tetona que le gritaban cosas muy graciosas. Por ejemplo, un flaco le dijo: "¿De quién es el cumpleaños? Digo, por el tamaño de los globos". Y así. Bueno, cuestión que me quedé con estas dos minas bailando y me cagué de risa. Entre los que se me acercaron a chamuyar estaban: un oriental drogado y vestido todo de negro (con una mochila -negra también- puesta), un flaco con gorro y aspecto de cazador de ciervos de Alaska y un alto al pedo que bailaba muuuuy espásticamente y no se me despegó en toda la noche a pesar de mis negativas a tomarlo de la mano para hacer la pavota de bailar dando vueltitas todo el tiempo.

Al final se me acercó un flaco al que yo ya tenía fichado: un pibe de Letras que se parece a Syd Vicious. Oh, mi alegría. Me sacó la pinta de soltera. Si el contexto hubiera sido otro, me sacaba la pinta, la niña y la santa maría. Pero bueno, hay una reputación que mantener. Cuando llegué a mi casa ya era de día. Odio acostarme una vez que salió el sol. Me molesta que entre la luz por las rendijas de la ventana.

No quiero terminar con este comentario pero no sé bien qué más decir. Una vez más, no sé ni dónde estoy parada.

*Mi vieja se enojó porque dije algo sobre el iPod y ella me preguntó "¿el qué?" pero a mí me dio paja explicarle. Pasa que después incorpora esas palabras a su vocabulario y le queda mal, como cuando dice "chabón", "sory" o "flashear".