viernes, agosto 31, 2007

Todos los hombres son mortales

Sócrates es hombre
Ergo, Sócrates es mortal

El horóscopo de hoy decía: "Buenas noticias. Recupera una relación que hace tiempo creía perdida." Y no es que yo sea fanática de la astrología sino que forma parte de mi rutina laboral. Primero busco el chocolate caliente tamaño gigante y listo para llevar en el café de la esquina. Después entro a mi despacho (como dice Gaby), paso la tarjeta magnética y me saco los abrigos y las bufandas como una cebolla. Acto seguido, prendo la computadora y empiezo a tomar la chocolateada de a sorbos. Y finalmente leo el horóscopo.

El tema es que el pronóstico fue acertado porque recibí una llamada de él. No de él ni de él -ni siquiera de él- sino de ¡*·él·*! (con todos los signos y formas de resaltarlo que se te ocurran). El mismísimo él, siempre tan despierto y alegre yendo de acá para allá mientras hace sentir a cada persona como única y especial. ¡*·Él·*! , y de fondo suena Brenda Lee cantando "I hadn't anyone till youuuu, I was a looonely one till youuuuu," yabbadabba, blah, blah, blah. Apareció el único que tiene permitido sostener lo que queda del cigarrillo entre el dedo mayor y el anular, el que vive al límite y camina sobre la cuerda floja todo el tiempo, el que en un momento me hizo pensar "yo a éste lo espero toda la vida" aunque después me haya retractado.

Bueno, en fin, él se mudó solo. Se instaló. Juntó plata. Tiene trabajo estable. Y otras cosas que no puedo creer. Ahora pretende que modifique mis planes y vaya cuanto antes a verlo y esto y lo otro. ¿Y todo para qué? Para vivir la misma historia otra vez, tres veces, cuatro veces. Para tener una sobredosis de su vida y después sentir el bajón que le sigue durante meses. Y sacarse fotos, muchas fotos, como la otra vez. Y preguntarse si realmente se puede sostener algo en la distancia con una persona que vive en una ciudad donde las calles no tienen nombres de próceres ni de fechas patrias sino tan sólo números. Y todo para volver y tener "los chorros repentinos de la tristeza" en el avión y en los colectivos otra vez. Y mostrarle las fotos a los demás y explicar lo inexplicable e intentar poner vivencias en palabras sin lograrlo. Y mirar una y otra vez la foto con la cabeza enorme del ratón Mickey y que lo único que salga sea algo como lo que dice Laura: "Heme aquí, éste es mi matrimonio, he logrado insertarlo con naturalidad en el fluir del mundo, y mi marido se ha puesto, ya lo ven, esta cabeza tan graciosa, dentro de la cual también sonríe."

¿Qué hice yo frente a ese llamado? Lo puteé, claro. Y después me puse a llorar. Y después me empecé a cagar de risa. Y después corté y lloré de nuevo. Después le mandé un mail diciéndole que se consiga otra puta (una frase muy Darín, por cierto). Y unas líneas más abajo seguí con la lista de recriminaciones. El tono era perfecto. Es más, yo no quería que fuera tan exagerado pero quedó increíble, digno de una novela de folletín. Y después de todo eso me despedí y le puse: "sos un hijo de puta. te extraño." Y ahí como que anulé automáticamente todo lo anterior.

Cuando volvía, de camino a casa y como broche de oro, se me trabó el "hold" del iPod por tanto joder con la trabita. Lo peor es que se quedó trabado en un disco de "Cuba le canta a Serrat" que me bajé en un ataque nostálgico por mi tío Jacinto. Fue una tortura porque no podía sacar el álbum ni cambiar de tema y mucho menos bajar el volumen. Tampoco tenía sentido sacarme los auriculares porque la música iba a seguir sonando. Así que me tuve que comer todo el viaje escuchando los temas como si fueran el relato de mi novelilla rosa. "No hago otra cosa que pensar en tí, chiquipumpumpum, no hago otra cosa que pensar en tí, parabampampam" (canto y muevo los hombros).
Si estuviéramos en los años ochenta, en este momento tendría puesto un saco con hombreras.

jueves, agosto 30, 2007

¡Bien, boluda!

Me enamoré de un gay. Otra vez.

Hablando estoy silente

A no sabe que eso era de B. Pero B se piensa que A sí sabe. B me pidió encarecidamente que le diga a A que eso era de él. Dijo: "Decile que digo yo que me lo devuelva." Yo tengo miedo de hablar con A porque no quiero que piense nada raro. Entonces mentí y le dije a B que había hablado con A. Y A quiso saber qué había dicho B. "Uy...", dije yo que dijo A. Claro está que A no dijo nada porque nunca hablé con él. Entonces A sigue sentado en su escritorio como si no pasara nada. Miro a A y pienso en B. Y en C. Y en D.
Nunca me fue bien en lógica. Me costaba entender cómo funcionaba un silogismo.

miércoles, agosto 29, 2007

No. Sí. No sé. Puede ser. Estoy negada

Quería parecer una chica Almodóvar y metió a un travesti en su obra de teatro. Pero le salió mal porque no contrató a una diva a lo Charly Darling sino a un tipo igual a Ronnie Arias con peluca. No me gustó. No. No. Aparte todos esos trajes exuberantes. Yo lo hice alguna vez pero de adolescente. Me acuerdo que la consigna era ponerse mucho brillo. No importaba si lo que hacías estaba bien sino que todos los movimientos fueran exagerados y poner cara de "vengan a mí" todo el tiempo. Ah y cantidades enormes de purpurina. Eso era fundamental. Y además toda esas mujeres exaltadas con la consigna de darse picos atrás de bambalinas. No. No.

Mujeres desesperadas como, por ejemplo, la chica de la fiesta del otro día. Una rubia con anteojos de marco redondo que me contó con lujo de detalles cómo había perseguido al cantante de una banda para que le dé bola. Parece que después de seguirlo durante meses, el flaco le mandó un mensaje a las cuatro de la mañana para que se juntaran. Ella estaba en su cama, en Villa Urquiza, tapada, a punto de irse a dormir y salió disparada hacia el centro para encontrarse con él. Se tomó un taxi y le salió veintidós pesos. El tachero no tenía cambio. "No importa, cobrate treinta," dijo ella y se bajó.

"Estas cosas no terminan bien," diría algun viejo por ahí. O terminás pasando el día de los enamorados en las calles de San Isidro con dos amigas y una guitarra, rindiéndole homenaje a Sandro. Yo me acuerdo de ese San Valentín. Tan triste, sin nadie con quien festejar. Año 2001. Encima Julia se había olvidado la billetera en el colectivo. Llamamos a la terminal y no sabían nada. Al rato sonó el celular de Julia. Era la hermana. Le dijo que había llamado una chica a la casa porque había encontrado la billetera. La chica dijo que iba a volver a llamar para encontrararse con Julia y devolverle todo. Pero no llamó nunca más. Julia medio que todavía sigue esperando ese llamado porque no volvió a comprarse otra billetera. Ahora guarda todo en un monedero de Hello Kitty.

martes, agosto 28, 2007

Proposición enésima

Al igual que todos los años, tejo una bufanda durante el invierno y cuando estoy a punto de terminarla, tomo un hilo de lana y empiezo a correr en círculos por la casa mientras veo cómo se deshilachan tres meses de trabajo.

lunes, agosto 27, 2007

adn vs. ñ

Camino por San Telmo a las once de la noche. Es domingo, hace mucho frío y no se ve a nadie por la calle. Ni siquiera hay personas sacando a pasear a sus perros. No hay muchos perros en San Telmo, sólo gatos. Camino y pateo una cucaracha muerta sin querer. Me llega un mensaje al celular: "Después de un día cargado de conflictos, pueden realizar una limpieza energética con flores antes del sexo." Una amiga estuvo boludeando con mi celular el viernes y me subscribió a un servicio que no deja de mandarme este tipo de frases todo el tiempo. Nó sé cómo hacer para darlo de baja y mi amiga está en Santa Fe. Hoy me llegó otro: "Cuando camines, hazlo extendiendo la pierna en su totalidad y oscila las caderas." Al respecto, me surgen dos dudas:

1) ¿Las caderas se "oscilan"?
2) ¿Quién redacta estos mensajes? ¿No tienen algo mejor para decirme?
3) ¿Es gratis o me van a cobrar?

Tres dudas, en realidad. El sábado, en la entrada a La Rural me llegó otro que decía: "¿Probaron hacerlo sobre un lavarropas en funcionamiento?" Yo estaba hablando con un vendedor de pirulines que se adosó a mi lado durante los veinte minutos que estuve ahí afuera. El tipo me contaba cómo se había incrementado la venta de pirulines debido al campeonato de tango. Me explicaba que había muchos extranjeros y que le compraban golosinas porque pensaban que él, a cambio, les iba a conseguir entradas. Yo estaba con una amiga suiza que no entendía ni media palabra de lo que decía el hombre. Después nos tomamos el subte y estaba "Mago-art." Me regaló una Q de corazones.

Acotaciones irrelevantes:
Me olvido de que es gay y le tiro frases como "esto es buenísimo para chamuyarte a una mina" o "a vos te gustan las modelos." Él me responde cualquier cosa que se relacione con la fiesta Plop y ahí me acuerdo de sus preferencias. Igual, no sé, no parece. Es todo muy dudoso. En otro orden, insiste en que me visto como una lesbiana. (?)

Frase célebre de una señora en Temaikén:
"Ah, pero estos cocodrilos son de utilería, ¿no?"

sábado, agosto 25, 2007

El agua es H2O

y la matematización del mundo

Se acerca diciendo que se sintió atraído por un punto de luz. Metro noventa, rastas, pantalones a rayas, ojotas. Me pregunta de qué signo soy en el zodíaco, el en horóscopo chino y en el maya. Le respondo en este orden: capricornio, rata, estrella. Me saca la ficha y me describe tal cual soy. Él es de virgo, perro y enlazador de mundos solar magnético blanco. Después se pone a hurgar en su bolso y saca una copia del I-ching y otra del calendario maya. Mientras yo los hojeo, me habla de sus plantaciones en las sierras cordobesas y de lo bien que se lleva con la naturaleza. Finjo interés en el tema. Después me cuenta una fábula para ejemplificar cómo la rata no tiene problema en pasarle por arriba a otros para lograr su objetivo. Para ese entonces mi mente ya navega por otro plano porque no me gustan los relatos sobre animales. Las únicas fábulas de animales que disfruto son las de Claudio Eliano o las de Esopo. Pero eso se debe a mi fascinación por el mundo greco-romano. Después no me vengas con historias de ese tipo porque decidí bien temprano en la vida que no me gustan (como si se pudiera elegir en cuestión de gustos). ¿Cuándo lo decidí? El día que mi madre me llevó a ver "Chatrán" y "El oso" a un 2 x 1 en una sala de cine del colegio Virgen Niña.

*Mi ex novio puso "no sabe/no contesta" en la categoría "Orientación sexual" de su sitio web.

viernes, agosto 24, 2007

Un hombre amnésico no vivió nada inolvidable

No me gusta hacer las cosas a las corridas y sin embargo así es como vivo. Me tomo cinco minutos para tirarme en la cama, auriculares puestos, Cocteau Twins - Heaven or Las Vegas. Tengo un problema de entusiasmo. Pero no se basa en una carencia sino en un exceso. Me entusiasmo demasiado con todo y después me frustro porque no puedo hacer veinte mil cosas a la vez. Ejemplo: veo una mujer bailando flamenco - quiero irme a Sevilla/ voy a ver una película japonesa - quiero aprender el idioma/ alguien prepara una comida rica - quiero empezar un curso de cocina oriental. Lo peor es que la mayoría de las veces me dejo llevar por estos impulsos y termino realizando tareas de lo más extravagantes. Mi amigo R. me jode y me recita "Toíto te lo consiento" imitando el tono andaluz: "Y mira, yo no me quejo de tus caprichos constantes. ¿Quieres un vestío? ¡Catorce! ¿Quieres un reló? ¡De brillantes! (...) Pero madre no hay más que una, y a tí te encontré en la calle."

*
Ayer en el colectivo venía sentada al lado de un oriental que hablaba por teléfono en mandarín y leía una revista en chino (el chino es una lengua anlítica y tonal que no tiene flexión verbal). Del otro lado del colectivo había un joven médico que miraba a una chica de rulos con cara de preocupada. Atrás mío había un pibe que hablaba por teléfono y se peleaba con la novia. Cerró la conversación diciendo: "Me llamaste quince veces hoy. Cuando no atiendo el celular, ¡es porque estoy trabajando!," y cortó. Enfrente de él había una señora que le decía a otra: "Decime, Irma, ¿quién me va a querer a mí? Soy casi inválida y no tengo un mango."

En un momento, el chino se empezó a quedar dormido. Yo iba sintiendo cómo de a poco todo el peso de su cabeza empezaba a caer sobre mi hombro. No sabía bien qué hacer. Probé moverme pero él no se inmutó. Después fingí un estornudo y un leve catarro. Al final llegué a mi parada y lo tuve que despertar pidiéndole permiso. Pero él no se levantó sino que se limitó a correr sus piernas sin mover el culo del asiento. Odio la gente que hace esto. Es tan molesto como las personas que se sientan del lado del pasillo y dejan el asiento de la ventana libre. Uno piensa: "Ah, claro, es que se están por bajar." Pero la mayoría de las veces se terminan bajando después que uno.

*Cambio o permuto pipa turca por vinilo de Little Nell cantando
este tema.

miércoles, agosto 22, 2007

Apoyo moral

Tell her nonononono-no-no-no
Nonononono-no-no-no
No no no no no
Don't hurt me now for her love belongs to
me

Yo: Al final no eligieron mi ensayo para el libro

Padre: ....
Yo: (a modo de auto-consuelo) Igual no me gustaba mucho lo que había escrito
Padre: Sí, se ve que a ellos tampoco


*Lo mejor fue cuando se quiso justificar diciendo que eso significaba que yo tenía buen criterio.

Catedral-Congreso

Acabo de llamar a mi peluquera y me atendió el contestador: "Hola, soy María del Carmen. En este momento mis manos están ocupadas en otra cabellera. Dejame un mensaje y te llamo cuando me desocupe." Me quedé pensando en eso de que la ocupación se trague a la persona, porque ella usa ese celular para todo, no es exclusivo de sus clientes. En fin, espero no terminar por el mismo camino.

Nota: Sí, lo único que faltaba para completar el cuadro es que tengo mi propia estilista. Igual no es tan glamoroso como parece. Se trata de mi peluquera de barrio que en un arranque menemista se decidió por el cuentapropismo.
Nota 2: Y para seguir con la banalidad de este post, me voy a hacer lo que haría cualquier mujer cuando tiene un descanso de quince minutos y está aburrida: pintarse las uñas y depilarse las cejas con pincita.

lunes, agosto 20, 2007

Jacobo Pliniak

Otro de los puntos que el comité salvó fueron el malecón y la playa. Logró que se prohibiera pasear por esa zona con instrumentos musicales o ropas de baile. Cualquier paso que se llevara a cabo estaba penado por una multa. Para determinar cuándo un paso comenzaba a ir contra la ley se habían instalado discretos carteles, en los que por medio de dibujos se hacía una explicación del momento en que el movimiento empezaba a ser peligroso.
M.B.

Y tuve el honor de conocer personalmente al hombre que se quedó dormido en su paso por Buenos Aires.


domingo, agosto 19, 2007

Este post no intenta ser feminista

Uno de los elementos clave a la hora de elegir candidato es su actitud frente al mozo de un bar/ restaurante. ¿Cómo se dirige al camarero? ¿Lo hace con gallardía? ¿Ensaya un gesto tímido con la mano o lanza un chiflido que provoca miradas enojadas e incómodas de los otros comensales? Si el mozo es hombre, ¿busca complicidad o lo mira como un potencial competidor? Y si es mujer, ¿simula indiferencia o busca seducirla?

La forma de dirigirse hacia el camarero es especiamente importante en tres momentos:
1) A la hora de hacer el pedido, ¿se muestra seguro y decidido? ¿Le da todo igual? ¿Nos deja elegir o tiene siempre la última palabra? ¿Pide bebidas blancas en busca de emociones fuertes o prefiere un buen vino? Me acuerdo de un pibe al que recién estaba conociendo y tuvo la osadía de pedir cinco tequilas sin consultarme. Nunca me había pasado de salir con alguien y que ni siquiera preguntara qué era lo que yo quería. Cuando el mozo llegó con la bandeja, me carcomí el cerebro pensando quién iba a ser el destinatario del quinto shot. El tequila es un peligro. Es feo y además es la bebida que conduce al quiebre por excelencia. Al final tomamos dos cada uno y él se tomó el quinto. No voy a desarrollar esta historia porque merece un capítulo aparte así que voy a pasar directamente la punto número dos.


2) Cuando el mozo trae el pedido y lo descarga sobre la mesa, ¿nuestro candidato interrumpe la conversación o sigue hablando como si nada? ¿Fomenta situaciones embarazosas? Si pidió vino (nuestro inspeccionómetro se agudiza), ¿finge saber del tema? ¿Lo prueba con torpeza de principiante? Esto proporcionará elementos importantísimos a la hora de definir su costado social.


3) Y finalmente a la hora de pedir la cuenta y pagar, ¿los mozos lo ven/escuchan cuando necesita algo? ¿Llama arbitrariamente al primer camarero que se le cruza o espera con paciencia al que los estuvo atendiendo durante toda la velada? ¿Paga él o comparten gastos? ¿Cuánto deja de propina? ¿Cómo anuncia su partida cada vez que se levanta para ir al baño? ¿Va muy seguido?


En fin, esto es sólo una aproximación a la relación mozo/ partenaire pero es importante estar alertas a estos pequeños detalles porque esconden los aspectos básicos y también los más rebuscados en la vida de todo ser humano.


*Y eso. No sé por qué escribí esto. Nunca fue mi intención hacerlo. Pero bueno, ya está, no es bueno llorar sobre la leche derramada. En ningún sentido.

sábado, agosto 18, 2007

Escenas de una película que nunca existió

- Comment tu t’appelles?
- Je m’appelle Ana

- Où est-ce que tu habites?
- J’habite à Buenos Aires
- Quel est ton état civil?
- J’ai un petit ami
- Pourquoi est-ce que tu étudies le français?
- Parce que j’aime les langues
- Qu’est-ce que tu fais pendant la semaine?
- Je travaille, j’étudie, je vais au théâtre, au cinéma, j’écoute de la musique, je lis, je dors


Cambié mi viejo televisor modelo '81 por uno donde finalmente puedo ver DVDs a color. Soy de lo más anticuada con la tecnología, siempre llego tarde. Para celebrar, un amigo me regaló Pierrot le fou en versión orginal y mi profesor de taller me copió una ópera de Bizet.

Me pasé toda la tarde en Corrientes buscando un libro que me robaron. De hecho me robaron dos. Rusos. Me alegra que haya ladrones de libros. No me alegra que yo haya sido la víctima. Además uno de los libros se dejó de imprimir y no lo conseguí por ningún lado. Así que a final me compré uno de Georges y otros dos para la facultad. Tengo una nueva política este año que se basa en comprar los libros en vez de apuntes. No sé cuánto me va a durar, decí que me quedan pocas materias.

Después fui al Paseo La Plaza, al negocio que tiene revistas viejas. Compré unas fotos anónimas del año del pedo. Muchas veces gasto mi dinero en estas boludeces. No sé por qué. Lo único que me faltaba para cerrar la tarde era el caballero de compañía para compartir un café en algún bar notable. En "El gato negro," por ejemplo. No me gusta salir sola. No, no me gusta ser sola. A mí me gusta ser acompañada, la vida conyugal y todo eso. "Cónyuge" es otra de las palabras que odio. Mi tía es abogada y la usa todo el tiempo. Y no sé qué tiene que ver pero me acuerdo de estar jugando al "Situación límite" en el colegio, hace como ocho años, con la clara consigna de pegarle al que le tocara una tarjeta que dijera "cónyuge." Ahora que lo pienso, en la secundaria todos los juegos se centran básicamente en pegarle al otro. Hay mucha violencia en los colegios. Por supuesto que es todo culpa de la televisión. (?)

viernes, agosto 17, 2007

Necrológicas de Sábato

Acabo de apagar la radio de un manotazo porque estaban pasando Caetano Veloso. Y no es que no me guste; muy por el contrario, es uno de mis cantautores preferidos. Pero no estoy "in the mood." No sé, escuharlo últimamente me provoca una sensación rara. Me pone demasiado triste y no lo soporto. Me acuerdo que un profesor una vez nos preguntó cuál era el tema más melancólico del cancionero escolar. Todos respondimos "Aurora" casi al unísono. Creo que estaba intentando probar alguna teoría de Wagner. Pero bueno, no viene al caso. El tema es si existe una percepción compartida por todos, si esos acordes suscitan las mismas emociones en distintas personas, etc.

Al final apagué la radio y ahora lo único que escucho de fondo es la voz de una notera de C5N. No sé por qué prendí ese canal. Creo que me causaba intriga saber si otra vez me iba a encontrar con gente fumando porro en un canal de Hadad, como pasaba en "Soy tu fan."

Debería ponerme a trabajar pero no tengo ganas. En este momento mi trabajo consiste en analizar la conducta de las ratas y escribir sobre la misantropía. Pero no lo estoy haciendo. En cambio, estoy comiendo un snicker rodeada de carilinas usadas. Cuando venía para casa me encontré con mi madre en el medio de Chacarita. Yo estaba esperando el colectivo, sobre Federico Lacroze, y ella caminaba por la vereda de enfrente. "¡Ma!", grité, y un ejército de mujeres se dio vuelta. Crucé la avenida corriendo. Nos abrazamos. Ella estaba con una compañera de idiomas que tiene mi edad. Yo sé todos los detalles de la vida de esa chica: quién le gusta, qué hace en su tiempo libre, adónde sale, etc. Creo que ella no sabe que yo lo sé todo. Pero seguramente lo sabe todo sobre mí porque mi madre le debe contar. Así que estamos a mano.

Estuve como veinte minutos en la parada, muerta de frío, con mis campera negra de esquimal y mis guantes floreados de tela (que no abrigan un carajo, a decir verdad). Esperar el colectivo durante tanto tiempo con un un mini cooper estacionado al lado debería estar prohibido. Cuando me subí, me senté al lado de una adolescente que justo se levantaba y sólo alcancé a escuchar esta frase: "Antes era una pendeja pero ahora maduré. Por ejemplo, aprendí que los bebés no son feos: son bebés."

miércoles, agosto 15, 2007

Ese oscuro objeto del deseo

Update:
1) Hoy me estuvo llamando Sergio todo el día para ir al teatro.
2) Fui a editar. El flaco me atendió semi-dormido y en calzones. La novia se paseaba por la casa en toalla. Tenían un gato blanco que se me tiraba encima constantemente. Todavía estoy con alergia.

Confesiones de una mente peligrosa:
Cuando tenía doce o trece años me hice un compilado con frases de la radio "Millenium."
(favor de no divulgar esta información. gracias)

Jeroglífico

Más cosas que me violentan:

1) Este tipo de diálogos:
ana: che, tengo que que editar un video urgente y no consigo turno en la facultad. conocés a alguien que edite?
vecino: video de qué?
ana: no sé, un video. conocés?
vecino: pero qué tipo de video?
ana: uno. dale, tenés un número?
vecino: esperá, es un video de tu fiesta de quince?
(?)

2) Las profesoras de gimnasia que se dirigen a todo el conjunto de su audiencia en segunda persona: "Bajá/ apretá/ saltá/ hacé una más, etc." Ojo, igual creo que hace más de cuatro años que no piso un gimnasio ni pienso hacerlo hasta que mi culo esté tan caído que no me quede otra opción.

3) Tener que hacer tiempo en la boca del subte para no viajar con Peloncho, un aparato de la facultad con quien cursé una materia y desde entonces no deja de perseguirme para salir. Peloncho, apodada así por su exuberante cabellera, me llamó para arreglar programa en el verano alegando que no tenía muchas amigas. Huí despavorida.

4) Alparamis. Ese negocio es un claro lavado de dinero, como Blockbuster y Farmacity. Si no, no se explica que pueda sobervivir cuando sus ventas se centran en un solo día del año. En diciembre estaba caminando por Libertador con una amiga y entramos ahí a pelotudear. Nos pusimos a revolver una caja con cartas para Santa Claus (verdaderamente no sé qué fue lo que nos llevó a hacerlo) y encontramos algo muy curioso. Perdido entre el resto de las cartas, había un papel con un dibujo de renos y un mensaje escrito del puño de un chico de seis o siete años: "Papa Noel, lo único que quiero para esta Navidad es que vuelva Menem." Sin palabras. Alaparamis es un lugar de lo más sospechoso.

martes, agosto 14, 2007

Todo se disuelve

Con ustedes, mi novio.

Soñé que iba a un bar con mis amigas un sábado a la noche y nos pedíamos todas una coca. Pero como no trabajaban esa línea terminábamos tomando pepsi.

Reflexión del día: (de Tóibín)
"When he was finally let out of Lanfad, he brought with him the feeling that behind everything lay something else, a hidden motive perhaps, or something unimaginable and dark, that the person on display was merely a disguise for another person, that something said was merely a code for something else. There were always layers and beyond them even more secret layers which you could chance upon or would become more apparent the closer you looked."

domingo, agosto 12, 2007

Crazy in the coconut

Nat: hacemos algo hoy?
Ana: no puedo, salgo con un pibe
Nat: con S?
Ana: no, no, con otro.
Nat: quién es?
Ana: no sé, el amigo del hermano de una amiga
Nat: epa
Ana: sí, igual no tengo muchas ganas de salir, estaba acá tirada mirando una película
Nat: sí, justo te iba a decir "¡qué fiaca!" jajaja
Ana: jejejejeje, qué decadente lo nuestro

Y con este diálogo loser empezó mi noche. Al rato sonó el timbre. Era este pibe, al que llamaré Sergio. ¿Hay algo más deserotizante que escuchar a un hombre hablando por el portero en la primera salida? Creo que no. Me parece que es tan horrible como escuchar unos de tus temas preferidos en una publicidad en la tele. Rompe cualquier tipo de clima o aura.

Ok, viste a este flaco una sola vez en tu vida y desde entonces te estuvo rompiendo las pelotas para salir. No te interesó de una, pero llegaste a pensar que se merecía una oportunidad y aceptaste su invitación. Igual la salida no estuvo mal. Es decir, me lo tomé con humor y me cagué de risa. A ver, el flaco no tenía sentido de la orientación y dio como quince vueltas antes de llegar al bar. Punto en contra. Igual tenía auto. Punto a favor. Tenía un peinado medio mambrú. Punto en contra. En el bar se pidió unas alitas de pollo. Punto en contra porque detesto el aliento a pollo. Encima de fondo pasaban Nina Simone y había demasiado contraste entre la voz de Nina y la imagen del flaco comiendo alitas vorazmente. Después siguieron pasando jazz y en un momento empezó a sonar el tema, mi tema, nuestro tema, por más cursi que parezca. "Heaven, I'm in heaven, and my heart beats so that I can hardly speak... when we are together dancing cheek to cheek."

Igual decidí no mirar más para atrás y ahora todo es mirar hacia adelante. Entonces me concentré en Sergio. Pero Sergio me propuso un juego. Consistía en nombrar cinco cosas "conceptuales" (sic) que te gustaran. *Sin palabras*. Me hizo un top five absolutamente trillado que terminaba en "contemplar un paisaje y sentir el viento en la cara." Fui al baño, cerré la puerta y me reté a mí misma: "¡pelotuda, pelotuda, muy pelotuda!, ¿quién carajo te mandó a meterte acá?" Después me reí porque la situación era sumamente graciosa. Volví a la mesa e intenté cambiar el tema para no hacer ese top five ridículo. Sergio insistía. Le tiré cinco boludeces para zafar onda "leer, escribir, comer, dormir, bailar." Te juro que no tenía inspiración. Me quería ir a la mierda de inmediato. Si no hubiéramos estado sentados al lado de la puerta, habría salido corriendo sin que me viera.

Sergio se hacía el interesante y me contaba lo lindo que es navegar y "sentirse libre." Dios. Dios. God. "What have I done?", pensaba yo. Después me hablaba de la guerra de Troya y de Jauretche. La próxima vez que me pregunten a qué me dedico voy a decir que soy clown así evito todo este tipo de situaciones. Encima cada vez que yo decía algo, el flaco me tiraba migas de pan en la cara. (?) De cualquier manera, todavía estoy debatiendo conmigo misma cuál fue la frase célebre de la noche. No me decido. A lo mejor fue cuando dijo que yo era "distinta" y que tenía un "valor agregado." Así que si en una semana dejo de escribir es porque me fui a cotizar en el mercado o en la bolsa. Igual creo que la frase del siglo fue cuando dijo: "Tengo una propuesta indecente.... ¡Vayamos al teatro!," lo cual me remitió al año 2000, viaje a Cataratas con el colegio, reunión en el hall del hotel, y la preceptora diciendo: "Hagamos algo sucio... ¡Juguemos a adivinar cuántos rollos de fotos sacamos!"

No sé. Definitivamente tengo que confiar más en mi intuición antes de aceptar una salida. Creo que me voy a quedar con lo que tengo y dejarme de joder un poco. Y no acompañar más a Julia a las fiestas del Bauen porque está lleno de tortilleras. En otro orden de las cosas, me compré unos tiradores
para usar a lo Alex DeLarge.

Madre: Ayer fue el cumpleaños del abuelo y nos olvidamos de saludarlo.
Yo: Uy, pobre... Después lo llamo.
Madre: Bueno pero no me deschaves.

*Desconfío de las personas que piden agua cuando van a comer afuera.

sábado, agosto 11, 2007

Una sólida solución verde





Eso y para contrarrestar este momento tan rosado le dejo un mensaje al tachero que ayer se desvió y sugirió que me cambiara de asiento así me "veía mejor": Hijo de puta, la concha que te re mil parió, pajero de mierda.

Gracias.

viernes, agosto 10, 2007

Possible but unlikeable

La semana pasada estaba como loca buscando un par de medias y de golpe encontré unas marrones de Legacy, perdidas en un cajón, que me había regalado una vez un pibe al que llamaré Alexéi. Hablar en pretérito imperfecto siempre es más fácil que describir lo que te está pasando en presente, y yo voy a tomar el camino menos complicado. Así como hay flacos que regalan CDs, fotos, remeras o libros, Alexéi era un regalador de medias. Siempre que me quedaba a dormir en la casa insistía en que me llevara un par y se ponía muy nervioso si no lo hacía. "Dale, llevátelas, total cuando puedas me las devolvés", decía. Pero lo cierto era que yo siempre me olvidaba de dárselas de vuelta y las medias quedaban durante semanas en el canasto de la ropa sucia hasta que un día yo las sacaba, las lavaba y las volvía a usar. Porque en mi casa, misteriosamente, siempre desaparecen las medias. Para mí que es como un fantasma que tiene la idea fija. En el invierno se roba mis medias "Hot" de Silvana (se llaman así, eh). En el verano hace desaparecer los soquetes rayados.

Bueno, la cosa es que Alexéi era un poco maniático y no sólo por las medias. También comía las empanadas con cubiertos y, a pesar de que vivía solo con un amigo, tenía unos cosos de plástico para apretar el dentífrico desde el fondo y aprovecharlo al máximo. La madre era cosmiatra, lo cual para mí influyó en que fuera tan pulcro. "Un complejo de Edipo no resuelto," diría un psicólogo. A todo esto mi amiga S., psicóloga, ayer vino a casa a comer y se reía cuando le contaba que tengo una pareja de amigos que se dicen "Coco" entre sí en honor al padre de la novia, que se llama Coco. Hasta Coco (padre) llama "Coco" al yerno.

Pero bueno, el regalador de medias era demasiado puntilloso para mí y, si bien no llegaba al extremo de limpiar los cubiertos con la servilleta antes de comer en un restaurante, iba por ese camino. Además el amigo con el que vivía tenía una novia insoportable y siempre teníamos que escuchar la misma historia de cómo se habían conocido. Ella al novio lo llamaba "El chú". La anécdota era repugnante. Parece que "el chú" estaba vomitando en el piso de un bar y la mina se apiadó y lo llevó a la casa o algo así. Puaj. Pobre Alexéi, me pregunto qué estará haciendo ahora. Probablemente esté regalando un par de medias. O llorando por las marrones de Legacy que nunca le devolvieron.

*La próxima vez que quiera ir de levante, en vez de frecuentar fiestas raras en busca del freak de mi vida, voy a ir al centro en hora pico, a la altura de Corrientes y Uruguay. Los hombres están re alzados ahí. Compruébelo usted mismo.

*Mi madre se enojó porque no voy a comer con ellos por el día del niño. Es que tengo muchas cosas que hacer. Después se puso triste porque ya no soy más una niña.

me entretengo con este video (es que me gusta demasiado la musiquita y la cara final de la mina).


Voz de mi interior 1: Ay... ella
Voz de mi interior 2: Callate, pelotuda
Voz de interior 1: Bueno
(a veces soy así de dócil y de trillada)

jueves, agosto 09, 2007

See you later, alligator

Estoy tan contenta con el nuevo "puesto" que me ofrecieron en el trabajo que en este momento sería capaz de ir al baño y ponerme a gritar "yes, yes, yes!", a lo Jeff Murdock de Coupling cuando habla con la israelí y le dice "breasts, breasts, breasts!" mientras agita las manos y parece sostener dos pomelos.

miércoles, agosto 08, 2007

Presagiar el Hades

La gente es complicada (mail de hace unos días):

"Sí, quiero ir a Bjork pero tengo miedo de que en el trascurso del viaje un elefante marino que estaba siendo transportado en avión desde el zoológico de Formosa hacia las playas de Mar del Plata, caiga inesperadamente sobre el auto y/o asiento de micro en el que me encuentre yo, imposibilitando mi llegada a la capital y también mis planes de seguir vivo o, en su defecto, que una vez en Buenos Aires me cruce con Bjork en el centro y ella, al rozar su mano con la mía, sea inmediatamente aplastada por un enorme piano de cola blanco (como el de John Lennon) que salió aparentemente de la nada, para ir directo a la croqueta de la islandesa, dejándola en estado catatónico para posteriormente ser enterrada viva y despertar en su tumba, que sería filmada para transmitir su pobredumbre vía web como parte de otra de sus particulares performances artísticas, teniendo como consecuencia a millones de fanáticos enardecidos, traumados por la experiencia de ver a su ídola despertar dentro de su féretro y arañar la tapa gritando "¡Fue culpa del chico! ¡Lo del piano fue culpa del chico!" provocando que los fanáticos me persiguieran incansables hasta el día de mi muerte o de mi entierro en vida y todo esto sin mencionar, claro está, que se habrían suspendido los shows de Bjork a los cuales pensamos asistir.
así que cualquiero cosa te aviso.
te dejo un beso serpentina,
sinceramente,

tu queridísimo,
alan garcía."

Jodido el tipo.

*
El Harry con el que todas soñamos:




Y posteo música porque es más fuerte que yo y además cuando escucho este tema me imagino que estoy remando una canoa.

Cuban Welterweight Rumbles Hidden Hitmen


Feels like
I'll go down
Chill out
I'll come quietly
Won't make
A sound


Estoy haciendo tiempo hasta que empiece el ciclo de Corman en canal siete. Ayer vi "The Wasp Woman." Hoy, si no me gusta lo que pasan, voy revolver mis alacenas y ver "El exorcista." Igual estoy medio cansada, no sé, muchas despedidas últimamente. Y es sasí, está bueno estar en contacto con extranjeros pero al final todos se terminan yendo y cada despedida es un culebrón.

Mi amigo ahora se fue a Bolivia y después se vuelve a su país natal y no sé cuándo voy a volver a cruzarme con él. Hay gente que realmente parece no depender de nada ni de nadie. Es decir, no tienen esta necesidad urgente que tengo yo, por ejemplo, de comunicar mis pensamientos todo el tiempo. Yo no puedo ni siquiera tomar un decisión sin hablarlo con otra persona. De todas formas, hay días en que estas cosas no parecen tener importancia y la vida sigue y uno no se cuestiona nada. Pero hay otros en los que te bombardean miles de recuerdos y no podés parar de pensar y pensar. En general pasa de noche, antes de dormir. Es terrible, a mí me pasó ayer. Me empecé a acordar cosas de hace cinco, seis años, y me sorprendió descubrir que había borrado varios recuerdos. O sea, estaban, pero me costaba trabajo desempolvarlos y además era medio triste hacerlo. Hay cosas que es mejor dejarlas como están.

"You'll have to make a choice," me dijo. Y yo no quería choicear un carajo. Yo quería que las cosas se dieran naturalmente y volver a la época en que no se podían decir malas palabras. Porque yo me acuerdo perfectamente de la primera vez que dije "boludo," por ejemplo. Fue dirigido a un chico de sexto grado que no paraba de molestarme, en el patio del colegio. Me acuerdo que la ñoña de la clase me escuchó, se aprovechó de la situación y me quería cobrar un peso. Ridícula. Esa misma chica me tiró abajo toda la fábula del ratón Pérez y, como era muy amarreta y prolija, cada vez que alguien le pedía agua te servía dos gotas en la tapita de la botella. Ahora estudia economía y se tatuó un trébol verde en el hombro.

Lo gracioso fue que el sábado me encontré con el chico al que le dije "boludo" en una fiesta. Fue muy loco. Se acordaba de mí porque decía que tenía una vecina igualita. Estuvo bueno el sábado, en especial porque me gané un trago porque a todos les causó gracia cuando dije: "¿No hay diez minutos de tutía?" Lo que no estuvo bueno fue cuando le mandé un mensaje que decía "¿Dónde mierda están?" al mecánico del auto, en vez de enviárselo a mis amigas. Por suerte nunca lo respondió. Tampoco estuvo bueno cuando me tomé un taxi y le dije al chofer: "¡Yo a usted lo conozco!" Y no lo conocía, pero de golpe le vi cara conocida y me salió del alma decírselo. El tipo no me dio ni pelota. Simplemente se limitó a subir el volumen de la música. Encima escuchaba "Todo a pulmón" de Lerner.

Me acabo de dar cuenta de que me gusta mucho cuando la gente habla de planos. Pero no de planos de arquitectura sino las personas que reflexionan y ven la vida como una conjunción de planos: con niveles, linealidad, circularidad, etc. Es una boludez total pero, qué se yo, a mí me gusta. Es como un vicio. Un *Bizzio*. Está bueno "Chicos" de Bizzio. Bue, me fui de tema.

— ¿Qué? ¿Estabas durmiendo?
— Sí, boludo, son las seis de la mañana.
— Ah no, pensé que estabas despierta.

(??)

lunes, agosto 06, 2007

Cosas que me violentan

1) Los carteles de "My point? HirePoint" en el subte. ¿Qué onda que le hagan tanta propaganda a un laburo? A mí me suena al cuento del tío, del tío Sam más precisamente.
2) El sushi.


*
Yet each man kills the thing he loves,
By each let this be heard,
Some do it with a bitter look,
Some with a flattering word,
The coward does it with a kiss,
The brave man with a sword!


sábado, agosto 04, 2007

Mis ojos son una constante

En este momento me gustaría estar revoleando mi trasero al ritmo de "Hey Mami" de Fannypack. Por el contrario, estoy con el culo en la silla trabajando al lado de un tipo que hasta hace cinco minutos no paraba de hablarme del origen de la palabra "limón".

Nota: Los títulos de los posts son completamente arbitrarios. Buscarles un sentido sería absurdo e irracional.

viernes, agosto 03, 2007

Aguas termales

Oh mother, I can feel the soil falling over my head
Oh mother, I can feel the soil falling over my head
Oh mother, I can feel the soil falling over my head
Oh mother, I can feel the soil falling over my head
Oh mother, I can feel the soil fall over my head
Mother, I can feel the soil fall over my head
Oh mother, I can feel the soil fall over, fall over my head
Oh mother, I can feel the ... fall over my ...
Oh ...

No, no estoy deprimida ni angustiada: es la lluvia. Me llama mi amiga Nat a la una de la mañana porque se fue a Uruguay con los chicos y estaba medio nostalgiosa. Al final se fue sola. Me dice que a la noche se quedan en la casa al lado del fuego de un hogar tocando la guitarra y de día van a la playa a remontar barriletes. Yo mientras tanto sigo acá y aprovecho para verme con todos mis amigos. Por ejemplo, el otro día fuimos con mi mejor amigo a un ciclo de charlas de cine y psicoanálisis.

A la psicóloga, por otro lado, no la puedo dejar. El día que quise hacerlo me sugirió que "aprovechemos esta chifladura" para vernos más seguido. ¿Me está diciendo que estoy chapita? Qué fea palabra: "chapita". No me gusta. "Chabón" tampoco. Sin embargo la uso muy a menudo. Debería replantearme todo ese tema. Igual peor es el término "chaboncito", muy utilizado por mis amigos para llamar a un animal, por ejemplo. O más bien para hablar de un perro porque a un gato nunca nadie lo llamaría así. Para los gatos las personas usan apodos más refinados o directamente les ponen nombres griegos. Igual a mí no me gustan los felinos y además me dan alergia. La otra vez le dije a una amiga: "Sacá al perro de la silla". Y era su gato, Osiris. Se armó la podrida. Otra de mis amigas tiene un perro y también una madre brasilera que no domina mucho el español. Entonces en la puerta de la casa hay un cartel que dice "¡No tirar cartas! EL PERRO SE LA COME." Es excelente.

Estoy tan sociable que hasta fui a visitar a mi antiguo profesor de guitarra. Fue medio raro. Me dio clases durante dos años hasta que un día me dijo: "Ana, no podemos seguir con las clases porque yo lo único que pienso es en que te quiero garchar." Así, de la nada, sinceridad pura. Y la cagó porque, como dice un compañero de danza: "No todo es seso en la vida." Mi compañero también detesta a Paloma Herrera y suele decir: "Esa de Paloma no tiene nada. A lo sumo será una paloma, pero de Plaza Congreso." Y cuando alguien le discute, se enoja mucho y grita: " 'Ma que Paloma... ¡Paola !" Lo adoro.

Bueno, prosigo con la historia del profesor. En ese entonces yo tenía diecisiete años y él treinta y cinco y me parecía demasiado. Además yo estaba de novia. Igual eso no era excusa porque después me mandé una cagada con ese novio. Y quien dice una dice cinco. Pero bueno, estábamos en un tiempo así que no cuenta. Porque nunca queda del todo claro cuáles son las reglas del famoso tiempo. "Quiero que nos tomemos un tiempo." Bueno, ¿cinco minutos es suficiente? ¿Un tiempo cuánto? ¿Cinco años? Tengo una amiga a la que el novio le pidió un tiempo de cuatro años. En diciembre se va a cumplir ese lapso pero ella ahora está re enganchada con otro flaco. Y es así, es todo una cuestión de sincronización. El tema no es que llegue la persona perfecta sino que aparezca en el momento justo y en el lugar adecuado. Porque nadie es perfecto, siempre hay agujeros por algún rincón. Yo por ejemplo vengo tranquila y de golpe ¡pum! estallo. La perfección no existe. Lo único que hay es, como ya dije una vez, el corto "El humano perfecto" que roza la perfección y la bordea a pocos milímetros. Y ya que estamos en onda semi-cursi, también está "The pillow book" que ahora volverán a pasar por I-Sat.

Podría cerrar este post con una epifanía pedorra que terminara diciendo: "Y al final descubrí que la vida era eso." O también podría decir: "Y al final todo había sido un sueño." Pero no voy a caer tan bajo así que me limitaré a citar a un pariente italiano que una vez dijo: "La gente é strana....strana e putanna."

jueves, agosto 02, 2007

Reflexión Bonsai

Los yankees hacen "como si" tuvieran muchos amigos pero en realidad están todos lejos y lo único que tienen son mensajes en su myspace de google.

Ojo, igual chequeo religiosamente su space cada tres días.