viernes, febrero 29, 2008

Reivindicación del hijo

Hoy fui a la marroquinería para que me arreglaran el cierre de una cartera. Cada vez que voy a ese negocio me acuerdo de que tuve un pseudo-romance con el hijo del marroquinero. En realidad nunca pasó nada. El pibe iba conmigo al colegio pero era dos años más grande. Yo tenía catorce. A mí no me gustaba pero tenía una amiga que estaba saliendo con un compañero de él y entonces una vez me preguntó si había onda. Yo le dije que no, pero ella medio que insistió y al final le terminó diciendo al novio que a mí me gustaba su amigo. Así fue que una noche de lluvia, a la salida de una matinée, de repente me encontré con que el flaco me estaba esperando en la puerta. Mis amigas se fueron para dejarme a solas con él. Yo me quería morir porque no sabía cómo zafar de una situación así. Estábamos en Costa Salguero. El pibe me acompañó hasta la avenida y me acuerdo de que en el camino me tapaba la cabeza con un buzo para que no me mojara el pelo. Cuando llegamos, nos estaba esperando el padre de turno que había sido enganchado para hacer de chofer. Después no sé bien cómo se dieron las cosas. Tengo la imagen de mis amigas (y el padre/ tutor) esperando adentro del auto, mirando por la ventanilla, mientras yo estaba al lado con el flaco, sin saber cómo actuar. Estuve un minuto charlando con él y al final decidí subirme al auto, con alguna excusa barata, e irme, dejando al hijo del marroquinero parado en medio de la lluvia. A partir de ese día no me habló nunca más. De cualquier modo, es el día de hoy que cada vez que voy al negocio a arreglar una cartera, bolso o mochila me acuerdo de él. Más aún teniendo en cuenta lo caro que sale hacer un cambio de cierre. Al fin y al cabo, por hacerme la exquisita, siempre termino perdiendo beneficios.

The pros and cons of hitch hiking

Cons: Me dice "vieja".

Pros: A mi amiga, el novio le dice "bigote".

miércoles, febrero 27, 2008

Campos de frutilla por siempre

ps: el problema no es que la vida se parezca a una película de woody allen, el problema es cuando deja de parecerlo.

martes, febrero 26, 2008

Tantos años

Y recién ahora me vengo a enterar de que el logo de Carrefour no es la cara de un señor barbudo que sonríe con un sombrero de carpintero puesto, sino una "C" medio fileteada.

Rendir (según la RAE)

(Del lat. reddĕre, infl. por prendĕre y vendĕre).

1. tr. Vencer, sujetar, obligar a las tropas, plazas, embarcaciones enemigas, etc., a que se entreguen.

2. tr. Sujetar, someter algo al dominio de alguien.

3. tr. Dar a alguien lo que le toca, o restituirle aquello de que se le había desposeído.

4. tr. Dicho de una persona o de una cosa: Dar fruto o utilidad.

5. tr. Cansar, fatigar, vencer. Se rindió de tanto trabajar.

6. tr. Vomitar o devolver la comida.

7. tr. Junto con algunos nombres, toma la significación del que se le añade. Rendir gracias, agradecer; rendir obsequios, obsequiar.

8. tr. Entregar. Rindió el alma a Dios.

9. tr. Mar. Terminar, llegar al fin de una bordada, un crucero, un viaje, etc.

10. tr. Mil. Entregar, hacer pasar algo al cuidado o vigilancia de otra persona. Rendir la guardia.

11. tr. Mil. Hacer con ciertas cosas actos de sumisión y respeto. Rendir el arma, la bandera.

12. prnl. Tener que admitir algo. Se rindió ante tantas evidencias.

13. prnl. Mar. Dicho de un palo, de un mastelero o de una verga: Romperse o henderse.

Frases célebres de la semana

Profesor: —¿Cómo se llama el modelo culto?
Alumno: —Iván de Pineda.
Profesor: —Eso es, Iván de Pineda.

Amigo gay: "Sos muy divertida, algún día quiero ser tu novio".

Madre a padre (por chat): "Nuestra hija es un monstruo".

lunes, febrero 25, 2008

Temps era temps

Estoy en el trabajo. Acabo de subir a la cafetería y me encontré con el chico nuevo (que entró hace dos semanas) tirado en una silla, con los pies sobre la mesa, leyendo el suplemento Radar y escuchando su iPod, mientras tomaba té en mi taza que dice: "En esta taza toman solamente los de Capricornio". Y lo más fantabuloso de todo es que yo iba cargadísima con una botella de agua, el termo y una leche chocolatada, y él ni siquiera levantó la vista. Le estaba por preguntar: "Che, ¿vos sos de Capricornio?", pero no quise dar una mala imagen de entrada. Estoy muy enojada. La semana pasada un compañero tuvo un ataque de furia, revoleó un brazo por el aire y rompió mi taza de "Para que tome solamente Ana". Por suerte siempre llevo tazas feas al trabajo. Antes tenía una linda, del barrio chino, pero todos me jodían porque el dibujo era medio porno (se veía a dos orientales abrazados, semidesnudos). Ahora sólo me queda llevar la taza fea de Garfield y guardarla bajo llave. Me acuerdo de la época en la que era feliz con el merchandising de Garfield y usaba las cartucheras de tela y mochilas con tiritas. Ah, qué buenos tiempos.

domingo, febrero 24, 2008

Mañanas campestres

Nota mental: Dejar de hacer videos y ponerse a estudiar.

viernes, febrero 22, 2008

Semejante a un paraguas

Me encanta escuchar y cantar este tema, en especial porque siento todo lo contrario a lo que dice la letra.

No rumpy pumpy

Con Ramiro salimos en dos ocasiones nada más, el año pasado. La primera vez lo invité al cumpleaños de una amiga que festejaba en un bar. Yo me quería matar porque ni lo conocía, cayó solo y se me pegó toda la noche. Encima tenía poca plata e insistía en tomar un Fernet. O sea, si sos rata bancátela y no tomes nada, pero no me vengas a manguear tragos a mí. Me pregunto si seré el tipo de mujer que en el futuro va a mantener a su marido. Espero poder compartir gastos. El otro día una amiga me estaba hablando de una película o de una terapia (no me acuerdo bien) y me dijo: "Es muy útil para nosotras, que somos mujeres con un montón de características masculinas". Masculinas. Ahá.

Bueno, retomo, el tema es que este Ramiro era tan pero tan rata que la segunda vez que nos vimos propuso ir a tomar algo... al río. Así que nos fuimos con el "equipo de mate" (como dice mi padre) y nos sentamos a contemplar el agua, rodeados de tórtolos que se revolcaban felices en el pasto. En un momento empezó a soplar viento y a hacer frío y me sugirió ir a su casa para seguir tomando mate ahí. La cosa es que este pibe tenía planeado irse a trabajar afuera y quedarse unos meses. Se iba exactamente tres días después. Pero además había algo en su persona no terminaba de convencerme. ¿Qué cosa? No tenía memoria a largo ni corto plazo, era un desbolado, usaba alpargatas y unos anteojos de sol redondos a lo John Lennon. Sin embargo, accedí a ir a la casa, aunque conocía sus intenciones. ¿Por qué? Porque estábamos a dos cuadras y porque soy una pelotuda básicamente. Así que llegamos, me mostró sus plantas, su terraza, su cocina y su cuarto. Bien, en ese momento se me ocurrió que no tenía ganas de estar con él. Al mismo tiempo, un poco de ganas tenía, pero no las suficientes. Estaba con otras cosas en la cabeza. El pibe me hablaba y yo pensaba que sí que no que sí que no. Mi lado más "salvaje" (?) decía basta de pensarlo todo, que sea lo que sea, comportate como una chica moderna, no seas tan vueltera. Mi lado más castrador decía que no, que después no te toman en serio, que este pibe es un pelotudo y encima es un tacaño.

¿Qué hice, entonces? Agarré y me fui. Dije que tenía una cena y que me tenía que ir. Me acompañó hasta la parada de colectivo (el miserable no iba a invertir ochenta centavos en un boleto). Nos despedimos. No habían pasado quince minutos cuando me manda un mensaje diciendo: "Todavía no entiendo cómo no pasó nada en mi casa..." (así, con puntos suspensivos pero sin tildes). Y ahí yo pensé: "Pero, por favor, querido, sé un poco más delicado. Así no vas a conseguir nada." Ni le contesté, ¿qué le iba a decir?: "¿En serio? No me di cuenta". No. No había respuesta.

Traje todo esto a colación porque este chico acaba de volver de viaje y estoy debatiendo conmigo misma si quiero verlo o no. Juro que no sé lo que me pasa. Realmente estoy de lo más confundida. No quiero ser una mujerzuela. Debería tratarlo con mi analista pero está de vacaciones. Insisto en que el problema es pensar demasiado en todo.

Pregunto

¿Hay algo menos erótico que una mujer en cofia?

Aclaración: No me refiero a una modelo pin-up de los años '50. Estoy hablando de una mujer estándar a punto de entrar a la ducha un día cualquiera.

jueves, febrero 21, 2008

Click del invierno


miércoles, febrero 20, 2008

Promenade de nuit

(un viejo paseo nocturno)

Parada y acá

martes, febrero 19, 2008

Tocan la puerta

Hoy me fui a una bar a leer y en un momento determinado (entre la página 41 y 43 de un texto de Hoggart) me agarró una angustia terrible. Siempre me pasa lo mismo cuando tengo exámenes. No es que la vida académica me cause malestar ni nada pero me desconcentro muy fácilmente. Hoy, por ejemplo, me hice toda una telenovela y me imaginé que coso (el nombre estaría de más) se suicidaba y yo iba al entierro y decía cosas como "era un buen chico", o conversaba con algún conocido suyo en un bar y nos mirábamos tristes. Delirio hiperbólico. Encima lo más probable es que él estuviera saltando en una pata con música de Oscar Alemán de fondo mientras yo pensaba todo esto. Al lado mío, había una chica sentada con una señora que le tiraba las cartas del Tarot. Estuvieron alrededor de dos horas y cuando me fui, seguían con toda la utilería desplegada sobre la mesa. ¿Cuánto tiempo demoran esas cosas? Nunca me imaginé que era tan largo el proceso. La chica a la que le tiraban las cartas tenía unos veinticuatro años y hacía bastantes acotaciones a lo que decía la señora, aunque no pude escuchar bien qué. En un momento me pareció escuchar que estudiaba abogacía, pero a lo mejor, repito, es que me distraigo muy fácilmente.

pd: En el bar también me pareció ver al padre de un amigo y hasta me acerqué a saludarlo, mas luego recordé que había muerto el año pasado. Fue bastante morboso.

lunes, febrero 18, 2008

Lo que pasó

La semana pasada estábamos almorzando en casa con una amiga y de postre nos comimos unos kiwis. (¿el kiwi es un pájaro o un ave?). El tema es que yo agarré mi cuchillo, corté el kiwi (la fruta) en dos mitades iguales, tomé la cucharita y le empecé a sacar el relleno. En eso me di cuenta de que mi amiga me miraba anonadada. Me dice: "¿Cómo comés el kiwi, loca?" Le hice una demostración práctica. Entonces empezó a gritar que lo mío no era normal, que la forma convencional de comer kiwi es pelándolo y cortándolo en rodajas, sin usar la cuchara. Pero yo me acuerdo de que en una época te venía el kiwi con una cuchara-cuchillo de plástico, verde, para comerlo a mi manera. Bah, no sé, "mi mamá me enseñó a comerlo así". Ella dice que está mal. Acá debería hacer una reflexión sobre las diferencias culturales. Pero la verdad es que no sé adónde quiero llegar con esto. Hay que tener cuidado.

domingo, febrero 17, 2008

Intento autista (II)

Tengo una cita. Bah, una cita... La cosa es así: el otro día salí de casa para comprar una lima de uñas, ir a la depiladora y conseguir pan multicereal. Hice las primeras dos cosas y cuando estaba pagando el pan en el negocio de alimentos dietéticos, noté que afuera había un chico que me miraba a través del vidrio. Seguí con lo mío y, al salir, se me acerca este sujeto (que a todo esto medía como 1,90 mts y tenía un peinado a lo Cerati en los 80) y me dice que me quiere invitar a salir. Así, de la nada, sin introducción previa. Le anoté mi dirección de mail en la boleta de la perfumería, charlamos un poco sobre el barrio, mi bolso y nuestros hobbies, y cada uno siguió su camino.

Ayer me escribió. El pibe resultó ser músico (¡lo que faltaba!) y actuar en publicidades (otro bis). Estoy (bastante) confundida. Sigo sin entender por qué me pasan estas cosas. Ya con dos músicos en la cabeza tengo suficiente. Además hace poco empecé a salir con el amigo de mi amiga, ese que siempre te quieren enganchar y "es para vos, no seas boluda, dale una oportunidad". Fuimos al teatro. Para completar el clisé, vimos una obra donde se ponen todos en bolas y nos pareció muy buena (qué progre). Él quería saber si yo me calentaba con los actores. Le dije que con uno solo. Me dijo que él, a través de esa obra, se había dado cuenta de que (él) no era puto. Me causó mucha gracia. Y ternura. Nos dimos un beso. Por otro lado, el hombre-pan, en su mail, me dijo que cuando me vio, sintió "una conmoción en sus poderes" y que se dedicaba a "crear universos". Ampliaremos.

viernes, febrero 15, 2008

Nonsense con números

Mi amigo Greg está muy preocupado porque dice que el mundo se volvió binario. Todo es cuestión de ceros y unos. Dos dígitos controlan el mundo.

00110000 01000100 0100011110
00101010 01110000 000000100
00000011 00101010 001000000
10100100 10110110 1111111110

La matemática se presenta como la solución a todos los problemas. El arte y la filosofía se descartan porque dan lugar a la ambigüedad. En el código binario, en cambio, sólo existe la posibilidad de elegir entre ceros y unos. No hay grises ni zonas oscuras. Si pudiésemos expresarnos solamente a través de números, todo sería más fácil. Los números pueden sumarse y multiplicarse. La literatura, en cambio, es una máquina de combinar palabras. Y las palabras, en definitiva, sólo nos llevan al final de las oraciones.

jueves, febrero 14, 2008

San Valentín por etapas

Elige tu propia avalancha:

encuentro seducción enamoramiento irracionalidad pasión conocimiento comprensión sensatez amor crecimiento disrupción conflicto confrontación abandono desesperación llanto furia soledad negación lujuria frenesí abundancia decepción rechazo vacío ignorancia aburrimiento templanza introspección crítica protesta aceptación ilusión esperanza afirmación encuentro

martes, febrero 12, 2008

Así estamos

1) Mi padre fue jurado de Miss Punta del Este.
2) Mi madre usa remeras de Snoopy.
3) Mis bisabuelos eran primos hermanos.


Labels: ¿Por qué soy como soy?

Obsesión con preguntas

En el buque viaja un nene de dos años. Se asoma a la fila de asientos de adelante, donde estoy yo, y mira a los pasajeros. La tía abuela lo llama: "Campero —dice— vení, sentate". Pero él no quiere volver a su lugar. El nene se da cuenta de que tengo un vaso de coca cola y se desespera. Empieza a gritar pidiendo coca. (La coca cola es demoníaca y adictiva). Le muestro que el vaso no tiene nada adentro y hace puchero. Después se sienta al lado de mi ventanilla. La tía abuela lo llama de nuevo: "Campero, no te acerques a la ventana que te vas a caer". El nene la mira y se ríe. La señora se impacienta: "Campero, volvé con la tía Lela". El nene dice que no con la cabeza. La tía Lela es una señora de unos sesenta años, alta y casi escuálida, con los labios pintados de rojo y rouge en los dientes. "Vos le tenés miedo al agua, Campero, así que volvé ya mismo". El nene no responde y se queda mirando fijo por la ventana. "Campero, ¡¿quién te va a salvar si te caés?!", grita. El planteo es ridículo, no hay forma de caer de un barco herméticamente cerrado. "¿Quién te va a rescatar si te caés?", insiste. "La mejor: la tía Lela", responde ella misma. "¿Quién es la mejor?". El nene no contesta. "¡La tía Lela!", grita la señora y se ríe. A través de la ventana se ve una boya. "Mirá, Campero, un barco", dice. Entonces le digo que no es un barco sino una boya. "No, no, es un barco", me corrige la señora mientras me guiña el ojo. El nene empieza a gritar "¡un barco!" todo emocionado. A medida que nos alejamos, Campero va diciendo "¡chau barco!". Levanta la mano y saluda a la boya.

Creador del zonda

Hoy se me dio por escribir todo así.

domingo, febrero 10, 2008

sábado, febrero 09, 2008

también

digo porque antes por lo menos era una nerd pero ahora ni siquiera eso no me puedo concentrar no quiero estudiar siento que cada vez me falta más aparte no sé qué hacer esta tarde porque llueve y podría agregarlo al msn pero no me gusta chatear y además que me agregue él si quiere o que me busque un poco no me divierte tener que hacer todo yo o ir a visitarlo al restaurante a lo mejor ni le interesa aunque últimamente siempre me tiro a menos no sé por qué me gustaría ser un poco como julia ella siempre se tira para arriba no le importa nada lo que piensen los demás pero no es una pose sino que realmente le chupa un huevo la opinión del resto y se caga en todo vive en su nube y es feliz no tiene complejos ni con su cuerpo ni con nada de nada no usa maquillaje no es flaca come sin culpa y no usa corpiño en el verano hacemos topless y en el mar nadamos cerca de una hora sin salir del agua ella no es de la ciudad será por eso que siempre que nos encontramos con un grupo de hombres dice éstos van a ponerse contentos cuando nos vean llegar dos chicas lindas mirá y te llama reina y si un pibe no le da bola dice que es porque le agarró miedo nunca piensa que alguien puede no estar interesado en ella y me dice nosotras somos lindísimas yo le pregunto si no le pasa eso de sentirse menos que el otro cuando está en pareja y me dice que no entiende que nunca le pasa pero yo hay días en los que me tiro para abajo y pienso qué hace este pibe conmigo y no tengo noción de los cánones de belleza y todo eso no me doy cuenta de si es muy lindo o normal porque pierdo el registro objetivo con mis amigas me pasa lo mismo no sé si son lindas o feas como que uno las conoce y cada vez que las mira las ve lindas pero al final nunca se entera de si los demás piensan así pero julia ella viaja sola en micro y se sienta al lado del primer chico que está sin acompañante y le dice vos también viajás solo y se le queda hablando sí a veces me gustaría ser igual

viernes, febrero 08, 2008

Darth Vader was so bad

(and, by the way, he is Luke’s dad)

¿Alguien vio "Xanadú"? Qué película flashera. Odio la palabra "flashera", suena a adolescente snob; sin embargo, siempre la termino usando. Mis noches son cada vez más decadentes. De golpe me hallo en un bar con mi vecino y me confiesa que está "confundido con su sexualidad", y yo pienso, "cagamos, uno más". ¿Ser gay está de moda? En serio, todo bien con el amor libre pero no sé, basta, ya es suficiente. A todos lados donde voy, me descubro rodeada de homosexuales. Estoy harta. Mi amigo dice que es por "el círculo en el que nos movemos". Pff... qué se yo. Me cansé. Así lo digo. Tolerancia cero. Quiero un hombre que haga asado, que no sepa combinar la ropa, que vaya a la cancha y que se cague a piñas por cualquier cosa.

De todas formas, con mi vecino quise hacer el papel de "La Celestina" y el otro día le presenté a un amigo. Incluso hice la pavota de salir con los dos y mediar entre ellos. Pero no se enganchó, dijo que mi amigo le parecía "demasiado solemne" y que yo soy muy delicada porque salgo con homosexuales franceses. Así que nos fuimos juntos, mi vecino y yo, a comer unas papas fritas a caballo que, según él, es "comida de machos". Después nos volvimos en el colectivo cantando el tema de La Guerra de las Galaxias de Ricardo Queso.

Me fui por las ramas. Xanadú. Un programa bastante raro era la serie "Thunderbirds" de Saunders, protagonizada por unos muñecos muy bizarros. Me acuerdo de que cuando estaba en la primaria y me enfermaba, me quedaba en mi casa mirando eso. También veía Hechizada, Mi Bella Genio, Step by Step y una serie muy limada de una monja que volaba con la ayuda de un sombrero con alas.

Unas de mis amigas hace poco me confesó que estaba enamorada del auto fantástico. "¿Pero te gustaba el auto como te puede gustar una Ferrari?", le pregunté. "No, enamorada: sentimiento de amor que nos completa, alegra y da energía para vivir", me responde. "Tendencia a la unión sexual." Igual no la juzgo, yo estuve mucho tiempo enamorada de Benji Price. Es más, creo que todavía lo amo.

miércoles, febrero 06, 2008

Conclusión

La sensación de tener alcohol isopropílico adentro de la nariz. Eso es lo que se siente el instante previo a empezar a llorar. Perdón por lo cursi, es que estoy con el asunto.

Untitled

Algunos personajes que había en la mesa de la reunión a la que acompañé a mi amiga:

- Una inglesa que decía que amaba la televisión por cable en Argentina y que, de ser por ella, estaría todo el día mirando tele.
- Un fotógrafo de unos cincuenta años que me habló, entre otras cosas, sobre el rol de la mujer en México y los problemas que conlleva el crecimiento.
- Una segunda inglesa con un novio suizo muy feo. El pibe tenía las orejas paradas como Dumbo (pero ligeramente más chicas) y me hizo acordar al niño malo de Toy Story 2. La chica era muy linda, tenía el pelo corto y a propósitamente despeinado y una pulsera verde de plástico en la muñeca, de esas enormes, que le hacía juego con el vestido. Lo que me desconcertó un poco fue que se parecía a la mejor amiga de un chico con el que salí hace bastante. Lo desconcertante era que en su mesa de luz, este chico tenía un portarretratos chiquito, de marco rojo, con una foto de ella. Nunca me animé a preguntar nada. La relación no prosperó. La chica se llamaba Rosa. Era evidente que no era sólo la mejor amiga.
- Un flaco con el pelo medianamente largo, con chapas, y los brazos llenos de pulseras tipo cintitas, de esas que usan los estudiantes de secundario y que reparten en los boliches o campings, que hablaba igual a Emilio Disi y hacía chistes malos todo el tiempo. Se notaba que le tiraba onda a la inglesa con novio, pero el novio era demasiado suizo para darse cuenta. El novio (aka "el suizo") casi no habalaba pero se reía como si entendiera el idioma. El pibe (Emilio Disi) hacía jodas que el otro no entendía y después le daba palmaditas en el hombro, haciéndose el canchero.
- Un estudiante de arquitectura de la UP que demostraba exagerado entusiasmo por todo lo que pasaba en la mesa.

lunes, febrero 04, 2008

Io sono Pinocchio, un bambino di legno

Hoy estaba sentada en el colectivo leyendo un libro cuando, después de media hora de viaje, el chico que estaba al lado mío me dijo "Una consulta, ¿cómo se llama esto?", mientras hacía un nudo con dos tiritas que colgaban de sus bermudas. "Eh... ¿un nudo?", le dije yo. "No, no, ¿cómo se llama cuando tiene los dos círculos?", dijo. "¿Un moño?", pregunté. "Sí, ¡eso!, gracias". Fue todo medio raro. Me pareció que el chico tenía cara de bueno porque usaba unos anteojos de marco redondo que le quedaban un poco grandes. Tenía acento extranjero, así que le pregunté de dónde era. Me dijo que venía de Italia. Le conté que mi familia era italiana. Me pregunto de qué parte eran. Le dije que de Sicilia y él me dijo que había nacido ahí. Me preguntó si había ido alguna vez para allá; le conté que había viajado hace dos años. Me dijo que él vivía en Buenos Aires desde los veinticinco (tenía veintisiete) y que en ese momento estaba yendo a comer a lo de unos amigos en San Telmo. Comentó que se le había hecho tarde. Le conté que yo estaba llegando tarde al trabajo. Me preguntó qué hacía. En ese momento, llegamos a la esquina donde me tenía que bajar, lo saludé rápido y me fui. Me quedé medio mal porque me había caído muy simpático. Caminé una cuadra y pensé: "Bueno, ya nos vamos a volver a ver." Pero la verdad es que no creo que me lo vuelva a cruzar. Me dio mucha pena que el diálogo terminara así, en especial porque (como diría Lorenzo) no se trata sólo de una conversación interrumpida abruptamente sino de una conversación que, metida en un colectivo, parece estar sostenida por unos hilitos.

MAD TV

Acerca de por qué no uso msn

Conversación 1:
Julián: puedo hacerte una pregunta en serio?
Ana: bueno
Julián: q onda vos conmigo?...porque la verdad que sos rebuscada....
Julián: o estas en un periodo de mucha inseguridad o no se...
Julián: bue, encima no contestas
Julián: chau lau...
Julián: crecé...

Conversación 2:
diego: no, no es dios
diego: es simplemente
diego: erica garcia!!
Ana: qué cambiada
diego: viste? yo no se que le paso a esa muchacha
Ana: pero está como más joven
diego: dice doña Lala que le conto la suegra de Tito que andaba en cosas raras
diego: es como que esta igual que siempre, cuando en teoria ya tendria que verse como una señora de 40 y pico
Ana: tendrá alguna cosa rara escondida?
diego: te dije que soltaras el sanguche antes de teclear
Ana: tenés razón. no sé por qué como sánguche a estas horas de la noche. no sé qué me anda pasando
diego: cuentame caroza.. no sera que te preocupas mucho por todo?
diego: no quiero ponerme en consejero del amor pero creo que estás un poco impredecible
diego: a mi me pasa algo asi como que no se con que me voy a salir, yo mismo
Ana: sí, me pasa lo mismo
diego: bueno, entonces no puedo ayudarte
diego: yo lo que todavia no compro es eso de que crecer esta bueno...
diego: es una soberana garcha
diego: no se, es como que hay que encontrar algun punto entre la resignacion y la dignidad
diego: igual ana, sigo sosteniendo que un gran problema es pensar mucho. pensarlo todo.
diego: tal vez no sea todo tan grave

Conversación 3:
gordo: que hacés?
Ana: bien, tomando agua en un potecito de queso
gordo: la próxima vez que tenga que esperar 10 minutos porque te fuiste y dejaste un 'no disponible', te fajo...
gordo: ahora tomá agüita tranquila
Ana: qué?
gordo: tardaste una hora y media en contestar un mísero mensaje, y yo me muero de sueño. no era cortés irme, y ahora me despabilé.
Ana: estaba en la cocina
diego: chau doña

domingo, febrero 03, 2008

Mails diarios

Hola Ana! Hoy estaba en una librería con un libro de Frutillitas y me acordé de vos. Por lo que me contás, ese pibe no es tan homo como parece. Lo deben haber re cagado. Tiene un resentimiento que da miedo. Decile que soy torta, que no me gustan los pibes. ¡Se lo tiene merecido! Es lo que hace cada vez que te gusta alguien, ¿no? Te dice que es puto. Pagale con la misma moneda, boba. Es increíble cómo encuentra la forma de rechazar a alguien sin que se le tire siquiera, ¿te diste cuenta? Está diciendo "Si no fuera homosexual, estaría con tu amiga" (pero la verdad es que bajo ningún punto de vista me interesaría cogérmela). Un capo!!! Decile que soy torta desde los 14... Jajaja. Y que vaya a la Plop, que está que arde!! Sobre el resto.. ¿qué querés? Es puto y jodido!! Paciencia! Un beso, nena.
Julia

Labels: El mito del amigo gay es sólo un mito.

sábado, febrero 02, 2008

Infraganti

Hombre corriendo tras un ave.

Contiene vencimiento

Una vez más me clavé trabajando sábado y domingo. Esto no es vida, no señores, me cansé. Creo que me estoy contracturando. Debería ir a un mansajista pero me da un poco de fiaca. O buscarme un novio masajista, pero eso ya lo probé un verano y no resultó, después de un par de salidas ya no había tema de conversación con el pobre termocéfalo. También podría arreglar con un compañero de danza que se ofreció a hacerme masajes gratis cuando le dije que me dolía la espalda. Pero no sé qué tan gratis sería la sesión, creo que viene con tarifa sexual incluída. Es medio raro, no me doy cuenta de si el pibe me tira un poco de onda o no. Por ejemplo, en el medio de la clase de repente me hace una toma de judo. Hay muchos hombres que usan esas estrategias de contapto. O, si no, me levanta por los aires sin motivo alguno. Una vez me lo encontré por Corrientes y me hizo una especie llave, desde atrás. Casi me muero del susto. Pero no sé, a lo mejor soy yo. Por otro lado, descubrí que le miento compulsivamente a los vendedores y taxistas. Sin ir más lejos, es lo que me pasó ayer con Navarrete, el repositor de Coto. Me invento profesiones, historias de vida y demás. No sé por qué lo hago. Al final nunca sé nada.